Juan Lara Salas. 16 julio, 2016

(video) Víctimas de incendio y bomberos que las salvaron se abrazan 32 años después

Tibás, San José.

Dos víctimas de un incendio que consumió su casa hace 32 se reunieron hoy con los bomberos que las alzaron en brazos mientras lloraban como solo pueden hacerlo dos niñas aterrorizadas.

En esta ocasión, sin embargo, fueron ellas quienes los tomaron a ellos en brazos y, de nuevo con lágrimas sobre las mejillas, les dijeron "muchas gracias por salvarnos".

El improbable encuentro lo organizó el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica que eligió para su 5.° edición del concurso "Bombera por un día" a María Auxiliadora Solano Ramos (entonces de 12 años) y a su hermana Sara (entonces de 1 año) cuya vivienda se quemó el 28 de agosto de 1984 en Villa Esperanza de Pavas.

El encuentro. La reunión ocurrió la mañana de este sábado en una salón de la estación de Bomberos de Tibás, cuando Héctor Chavez, jefe de operaciones de la entidad, pidió a ambas mujeres narrar aquella jornada poco antes de iniciar su día como "bomberas".

"A las 5 de la mañana, mi mamá me despertó, todo lo que veía era hubo. Entonces llegaron los bomberos en cuestión de segundos, todo se quemó. Son 32 años desde ese incendio y cada vez que hay uno yo vivo ese momento, para mí es muy duro", narró María Auxiliadora con la voz quebrada y una mano de su hermana sobre su espalda dándole apoyo.

"Mi hermanita tenía un año y la gente nos decía que se había quemado y no la encontrábamos y yo con 12 años lo que hacía era gritar. Lo que recuerdo es que un bombero se la dio a una vecina y luego nos la trajo, estoy agradecida por salvarnos", agregó. Fue entonces cuando Chávez hizo la pregunta que tardó 32 años en formularse.

- "¿Les gustaría conocer los bomberos de esa época?"

- "¿De verdad? No se lo puedo creer", respondió María Auxiliadora con una sonrisa cruzándole la cara.

Fue entonces cuando en medio de aplausos ingresaron al salón José Braulio Zamora, Arnoldo Lizano Quirós, Juan Carlos Salazar, Francisco Bermúdez, Rodolfo Solano y Roy Cedeño a encontrarse con las hermanas.

Fueron segundos gobernados por muchas emociones y la cercanía propia, casi de familia, que se instala entre perfectos extraños unidos por la intimidad de quienes se han batido juntos contra la muerte y lograron evadirla un tiempo más.

"Quiero darles las gracias, no puedo imaginarme qué pudo haber sido para un bombero llegar a una casa y encontrarse en una cuna tadavía a una bebé viva. No sé porqué estaría yo ahí todavía, mi m amá tenía otros cuatro hijos de los cuales ocuparse pero saber que fue un bombero quien me sacó me hace sentirme por siempre agradecida con ustedes y todos los bomberos en general", afirmó Sara.

Víctimas de incendio se encuentran 32 años después con quienes las salvaron
Víctimas de incendio se encuentran 32 años después con quienes las salvaron

Quien nunca haya estado en compañía de hombres y mujeres dedicados a esta línea de trabajo desconoce cuán singulares son estos humanos. Se basan en un código ético de valores tan abstractos como ajenos para muchas personas como pueden ser la "disciplina", la "lealtad" y el "honor".

Además, trabajan en una de los oficios más riesgosos que existen impulsados por una vocación propia de gente con sangre fría acostumbrada a desempeñarse armoniosamente en situaciones de crisis. Y, todo, por ayudar a otras personas sin importar qué. Es durante esos episodios de emergencia cuando los valores se materializan y queda claro que están ahí y funcionan porque salvan vidas. Ni más, ni menos.

Por eso el encuentro hoy, para los bomberos, es una suerte inaudita considerando que estos salvadores llegan a toda prisa a la emergencia y se van de las vidas que preservaron como un relámpago.

"Para un bombero, con un gracias es más que suficiente. Esto de hoy es algo que yo no me esperaba. Imagínese, 32 años después venirnos a reunir, qué bonito gesto", expresó Roy Solano, uno de los bomberos invitados.

"A veces con tantas cosas, en tantos años, siempre había algo. El escuchar un gemido, un llanto, para uno era la señal para ir y botar una puerta, una ventana, llevarse lo que se le ponga por delante, no importa si uno no tenía equipo de protección, lo que interesaba era ir a salvar", explicó Juan Carlos Salazar, quien era capitán de bomberos en 1984.

María Auxiliadora y Sara son corredoras y acaban de concluir la Maratón Correcaminos. La hermana mayor creció para convertirse en madre de Esteban Delgado Solano (13 años) y además operaria en una fábrica textil. Sara es administradora de empresas.

Ambas participarán hoy en una serie de ejercicios y prácticas propias de los miembros de Bomberos de Costa Rica ya que fueron elegidas para vivir esa experiencia entre hoy y mañana.

María Auxiliadora conserva aún la fotografía en primera plana del diario La Nación publicada el 29 de agosto de 1984 donde ella aparece buscando un cuaderno entre los restos quemados porque en unos días estaba a punto de graduarse de la escuela.

Víctimas de incendio se encuentran 32 años después con quienes las salvaron
Víctimas de incendio se encuentran 32 años después con quienes las salvaron

Fue ese recorte de periódico lo que permitió localizar las actas de la institución donde figuran los nombres de los bomberos que aquel 28 de agosto acudieron a la emergencia y gracia a lo cual fue posible invitarlos esta mañana al encuentro, señaló Kristel Herz, vocera de Bomberos de Costa Rica.

"Disfrute la vida, es para eso", le dijo uno de ellos a Sara luego de algunos minutos de conversación informal en los pasillos de la estación; poco antes de que el grupo se sentara a desayunar juntos; casi una comida en familia.

Aún sin lazo sanguíneo, algo parecido a esa atmósfera se instaló en la mesa donde estaban los bomberos y las hermanas, entre platos con gallo pinto, huevos revueltos y café humeando en las tazas.