Juan Fernando Lara.   23 enero
Telefónica todavía opera en Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Panamá. Foto Alonso Tenorio

La compañía española Telefónica, que opera con la marca Movistar Costa Rica, está buscando quién le compra sus activos en Centroamérica. La eventual partida del mercado local y regional la confirmó la casa matriz.

En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España, la compañía informó lo siguiente:

“En el marco de su política de gestión de cartera basada en una estrategia de creación de valor y posicionamiento estratégico, se encuentra en proceso de negociación para la venta de sus activos en Centroamérica, que podría derivar en una transacción, tanto por el total, como por alguno de dichos activos”.

“Hasta la fecha no se ha alcanzado ningún acuerdo”, concluye el hecho relevante.

Telefónica todavía opera en Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Panamá.

En el 2013, esa empresa había vendido 40% de su negocio centroamericano (sin incluir Telefónica Costa Rica, de la que posee el 100% del capital) a Corporación Multi Inversiones por más de 400 millones de euros, cita el diario El País de España.

“En Costa Rica la operación continua con total normalidad. Todo esto de conformidad con nuestras obligaciones con el Gobierno de Costa Rica, en virtud de los contratos de concesión que tenemos como mínimo hasta 2026 y 2033 y que garantizan la continuidad del servicio a nuestros clientes en el país”, aseguró la empresa ante consultas de este diario.

También la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), comentó el tema.

“La Sutel no ha recibido ninguna comunicación formal de la empresa Telefónica sobre una eventual concentración, fusión o venta. En caso de que se presente algún trámite, la Sutel propiciará que se mantengan las condiciones del mercado y que los usuarios mantengan la continuidad del servicio" indicó la entidad.

En el mercado costarricense, Movistar Costa Rica se posicionó en el segundo lugar en preferencias en el mercado de telefonía móvil, luego de la apertura de ese mercado en el 2011.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) pasó de tener 53% de líneas celulares bajo su marca Kölbi a 51,8% al cierre del 2017 seguido por la española Telefónica con 26,3% (25% en el 2016).

En tercer sitio quedó la mexicana América Móvil con su marca Claro con 21,3% (20% en el 2016), revelan estadísticas de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

Conforme eso datos, Movistar Costa Rica pasó de tener 124.000 usuarios al cierre del 2011 a 2,2 millones al 31 de diciembre del 2017.

Claro, por su parte, pasó igualmente de 124.000 a 1,7 millones, mientras que el ICE sumó únicamente 857.000 nuevos servicios desde la apertura del mercado; pasando de 3,7 millones de servicios a 4,5 millones.

Nuevo ciclo de mercado

El anuncio de la firma española confirma una transformación ya en marcha en el paisaje de firmas telefónicas internacional que empieza a alcanzar también a la región.

“Estamos ante un nuevo ciclo de mercado en el sector porque viene una nueva etapa cuando, en esencia, habrá inversiones fuertes en redes 5G por el tema del Internet de las cosas que te justifica esas inversiones”, explicó Gilles Maury, analista de la firma consultora Deloitte.

En resumen, aseguró, grandes operadores mundiales como Telefónica y similares están afinando estrategias globales y, por el tamaño de los mercados locales de la región donde hoy están, hoy parece más estratégico apuntar a mercados más jugosos y donde ya tienen presencia.

Maury recordó que, antes del 2007, ya existía Internet Móvil en los celulares pero era lenta y poco amigable con el usuario.

Cuando llegó el iPhone, recordó, la Internet móvil mejoró gracias al impulso que dio la tienda de aplicaciones de Apple y de la plataforma celular Android.

“Aquello tomó por sorpresa a los operadores clásicos de telefonía que perdieron entonces la batalla del contenido", afirmó Maury.

Pasada una década y aprendidas las lecciones de esa derrota, el analista observa que Telefónica y empresas similares ahora se alistan para proveer contenido y reñir con grandes nombres como Netflix.

"Para lograr eso se requieren economías de escala, lo cual podría explicar esta salida de la región”, explicó.