Juan Fernando Lara Salas. 31 marzo
El pasado 23 de marzo, en San Rafael de Esparza, las autoridades capturaron a dos sospechosos de cortar al menos 200 metros de cableado en esa comunidad puntarenense. Foto: Fuerza Pública para LN.
El pasado 23 de marzo, en San Rafael de Esparza, las autoridades capturaron a dos sospechosos de cortar al menos 200 metros de cableado en esa comunidad puntarenense. Foto: Fuerza Pública para LN.

El robo de cable amenaza las telecomunicaciones en momentos en que la población realiza teletrabajo, las instituciones dan servicio de manera electrónica y los estudiantes reciben clases virtuales.

Por esta razón, el Gobierno pide a la población denunciar este delito, que en las circuntancias actuales, podría afectar aún más la productividad del país, ya golpeada por la pandemia del nuevo virus respiratorio, causante de covid-19.

Hasta el lunes pasado, la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) acumulaba 14 denuncias del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), por hechos ocurridos en los últimos dos meses.

El robo de cable incluye desde enlaces de fibra óptica hasta líneas de cobre, pues implica afectación en telefonía fija e Internet, explicó Eduardo Castellón, vocero de Sutel.

Los hechos se han registrado principalmente en Nicoya, La Cruz, Bagaces, Nandayure y Carrillo, todos cantones de Guanacaste; así como en Atenas (Alajuela); Sarapiquí, (Heredia); y Turrubares (San José).

“Es una afectación bastante grande. Hay población recluida en las casas en estos momentos trabajando, educándose e informándose. Preocupa e indigna que estos hampones les roben estas herramientas y que afecten a familias que ocupan de manera constante servicios de telecomunicaciones para afrontar la crisis", expresó Castellón.

Mauricio Rojas, gerente de Telecomunicaciones del ICE, explicó que el Instituto tiene personal para atender reportes por robo de cable, coordinar reparaciones e incluso presentar denuncias ante los entes judiciales. Sin embargo, solicitó la colaboración de los ciudadanos.

El robo, continuó Rojas, puede denunciarse de forma confidencial al número 8000–ICESOC (423762), el cual está habilitado las 24 horas del día durante toda la semana.

Dicho servicio permanece activo, justamente, en momentos en que la población requiere conectarse a la red y comunicarse por teléfono ante las distintas medidas tomadas por las autoridades sanitarias para procurar que los ciudadanos se mantengan en casa para evitar un contagio masivo.

“Lamentablemente, el robo de cable ocurre de manera reiterativa en algunas comunidades y apenas horas después de restablecido el servicio. En la coyuntura que afrontamos por la emergencia nacional, esto representa un riesgo aún mayor para la salud pública y afecta los esfuerzos de apoyo a la reactivación económica”, lamentó Rojas.

Durante el 2019, se presentaron 473 denuncias ante la Sutel con pérdidas estimadas en ¢1.890 millones por infraestructura destruida.

Este material fue hallado, el pasado 24 de febrero, en un carro que intentó huir de un control vehicular de la Fuerza Pública en El Roble, Puntarenas. A bordo iban cuatro personas con casi 345 metros de cable. Foto: Fuerza Pública para LN.
Este material fue hallado, el pasado 24 de febrero, en un carro que intentó huir de un control vehicular de la Fuerza Pública en El Roble, Puntarenas. A bordo iban cuatro personas con casi 345 metros de cable. Foto: Fuerza Pública para LN.
Casos recientes

El 23 de marzo anterior, oficiales de la Fuerza Pública detuvieron a dos sospechosos de robar más de 200 metros de cable telefónico. La captura se realizó a eso de las 11 p. m. en San Rafael de Esparza, Puntarenas, luego de la alerta procedente de un vecino de esa comunidad.

A los sospechosos, de apellidos Rojas Valerio (36 años) y Patiño Brenes (38 años), se les decomisó el material sustraído de infraestructura del ICE.

Un mes antes, el 24 de febrero, la Fuerza Pública atendió un hecho similar en El Roble de Puntarenas durante un control vehicular.

Un carro que pasaba por ese paso regulado ignoró una orden de detenerse, lo que dio origen a una persecución.

El chofer del vehículo en fuga perdió el control y se salió de la vía, por lo cual terminó en una zanja, justo al frente a la delegación policial de Barranca. En la cajuela del carro, las autoridades hallaron al menos 345 metros de cable y herramientas para cortarlo.

En el sitio, se detuvo a cuatro sujetos de apellidos Cortés Cortés, de 28 años y con antecedentes por este mismo delito; Prado Alvarado (39 años), Cruz Espinoza (28 años) y un menor de 17 años.

José Gutiérrez, gerente de regulación de Cabletica, explicó que en setiembre anterior su empresa sufrió 21 ataques de este tipo, cada uno de los cuales consume al menos cuatro horas de trabajo antes de restablecer el servicio.

Gutiérrez explicó que, en ocasiones, un cable de fibra óptica destruido puede contener hasta 96 hilos de ese material. Esto obliga a un trabajo lento, porque los técnicos a cargo de la reparación deben unir, uno a uno, los 96 hilos, antes de reanudarse el acceso a Internet, la telefonía e incluso el acceso a televisión que esos cables transportan.

“Hago un llamado a que todas las personas que vean a alguien robando cable, lo denuncien de inmediato porque eso podría significar la muerte de personas si estas no tiene para comunicarse. Robar cable de Internet o telefonía ahorita, es como si alguien bloqueara la calle al paso de una ambulancia”, manifestó Luis Adrián Salazar, ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones.

Tanto el ministro como el vocero de la Sutel solicitaron la colaboración del público para denunciar estos actos ilícitos. Eso es posible también mediante el sistema de emergencias 9-1-1.

“Si usted observa a alguien robando cable, llame de inmediato. Los vecinos de cualquier sitio pueden enfrentar este problema, por eso deben intervenir alertando a las autoridades y, sobre todo, hacerse a la idea de que ese cableado les pertenece y está allí para darles un servicio esencial en este momento”, concluyó Castellón.

Este vehículo se salió de la vía en El Roble de Puntarenas, el 24 de febrero, cuando intentó huir de un control policial. A bordo viabajan cuatro sospechosos de robarse 345 metros de cableado. Foto: Fuerza Pública
Este vehículo se salió de la vía en El Roble de Puntarenas, el 24 de febrero, cuando intentó huir de un control policial. A bordo viabajan cuatro sospechosos de robarse 345 metros de cableado. Foto: Fuerza Pública