5 diciembre, 2010

La reparación del enorme deslizamiento en el kilómetro 47 de la carretera San José-Caldera se pospuso por lo menos a enero, mientras se ajusta el diseño de reconstrucción.

Edwin Rodríguez, secretario del Consejo Nacional de Concesiones (CNC), confirmó que la roca firme bajo el área afectada está a mayor profundidad de lo previsto.

Esta situación obliga a modificar los diseños de las obras que se ejecutarán, entre ellas hincar pilotes de 12 metros hasta alcanzar un punto estable en el suelo.

La obra tenía que arrancar en la primera semana de diciembre, pero este hallazgo del CNC obliga a correr los trabajos hasta la segunda quincena de enero o principios de febrero.

Así lo reconoció Claudio Pacheco, subgerente de mantenimiento de Autopistas del Sol, la firma concesionaria de la carretera.

El daño en el kilómetro 47 exigirá estabilizar la base de la carretera con una “cortina de pilotes”. Esa barrera se extenderá a lo largo de 60 metros y se plantarán pilotes de 12 metros de alto. También se colocarán tuberías de desagüe y un muro de escollera en la base del talud.

Los trabajos se prolongarán durante cuatro semanas y costarán $3 millones (¢1.533 millones) aproximadamente, dijo Pacheco.

Un enorme hueco. Desde el 29 de setiembre, una falla en el subsuelo provocó un enorme deslizamiento que impedía el paso de vehículos entre Concepción y Escobal, cantón de Atenas.

La carretera se partió de lado a lado y empezaron a formarse enormes grietas de varios metros de profundidad. Luego, el terreno cedió por completo y el paso quedó interrumpido.

El arreglo temporal se completó 18 días después, cuando se colocaron dos puentes bailey prestados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Desde entonces, Autopistas del Sol era la responsable de presentar un plan de arreglos ante el Consejo Nacional de Concesiones.

Edwin Rodríguez devolvió la propuesta sin aprobar, pues pidió que se hicieran mejoras en el diseño de la obra.

En ese ínterin, el Consejo realizó perforaciones en la zona del daño que le permitieron identifica que la roca dura está a mayor profundidad de la que especificaba el diseño de Autopistas del Sol.

Claudio Pacheco aseguró el viernes que, pese a este cambio, las obras de reparación que se propusieron se mantienen.

Durante las primeras tres semanas de reparación, los operarios trabajarán bajo los puentes bailey, y se permitirá el paso de vehículos.

Sin embargo, para la cuarta semana el paso por la vía quedará interrumpido para retirar los puentes, construir un nuevo relleno, la base y la subbase de la carretera, y chorrear la carpeta asfáltica.

Autopistas del Sol anunciará en los próximos días la fecha exacta de ese cierre.