Por: Juan Fernando Lara.   23 febrero
Randy Piedra, pistero de la gasolinera Ecoloco, en la ruta 32. El cambio en el diésel se acordó desde agosto cuando se informó de variaciones en las normas de calidad de los combustibles y la venta arrancó en noviembre. Fotografía Jose Cordero
Randy Piedra, pistero de la gasolinera Ecoloco, en la ruta 32. El cambio en el diésel se acordó desde agosto cuando se informó de variaciones en las normas de calidad de los combustibles y la venta arrancó en noviembre. Fotografía Jose Cordero

La presidenta ejecutiva de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), Sara Salazar, admitió este viernes que la empresa prefirió atender una a una las consultas por cambios en la composición del diésel, en vez de dar explicaciones masivas, supuestamente para no causar alarma.

Salazar reconoció que desde enero detectaron, en redes sociales, una serie de comentarios, quejas y consultas ligadas al nuevo diésel importado, que ahora posee menos azufre y menos sustancias conocidas como aromáticos, para reducir el daño a la salud y el impacto sobre el ambiente.

Sin embargo, el cambio en el hidrocarburo también daña los empaques de la bomba de inyección de algunos automotores, según aceptó Recope; aunque agregó que esto deriva de un supuesto mal mantenimiento de los automotores.

Este dispositivo regula el ingreso del hidrocarburo a la cámara de combustión del motor.

Las fallas detectadas se dan en los sellos de algunas bombas de tipo rotatorio, especialmente cuando los empaques son de un material llamado nitrilo y estas entran en contacto con el diésel.

Al ser consultada de por qué, si conocían el problema desde hace semanas, no recomendaron hacer mantenimientos preventivos a los conductores, la jerarca afirmó que no querían causar alarma.

“Creímos que no era prudente anunciar masivamente lo que estamos atendiendo, porque no teníamos interés de generar alarma en la población”, afirmó Salazar.

No obstante, la funcionaria también anunció que Recope realizará charlas aclaratorias sobre las características del nuevo carburante a distintos sectores.

Además, Salazar y otros voceros de Recope aconsejaron a los dueños de vehículos abstenerse de poner aditivos al carburante y recalcaron que si hay problemas con este tipo de diésel, es por falta de mantenimiento del vehículo.

Problema conocido

Recope ya había admitido en un informe técnico que el diésel que distribuye desde noviembre puede dañar las bombas de inyección de combustible de los motores, supuestamente por descuidos en la atención de las bombas de inyección.

Consultada si la atención individualizada de cada consulta no era una estrategia de manejo de crisis, ante los posibles efectos dañinos del cambio, la jerarca lo negó y agregó que los problemas ocurridos en los sellos de las bombas de inyección solo evidencian la necesidad de cambiar esa pieza.

“Desde que empezaron a llegar consultas de esta situación a nuestra Contraloría de Servicio, Recope de inmediato se dio a la tarea de contactar a las personas y se hicieron visitas. Se habló en persona con todos y se empezó a estudiar lo ocurrido. Hemos dado una atención personalizada”, insistió Salazar quien invitó a otros usuarios a preguntar acudiendo al correo contraloria@recope.go.cr

El cambio en el diésel se acordó desde agosto del año pasado, cuando se informó de modificaciones en las normas de calidad de los combustibles importados, para que emanen menos gases contaminantes.

Mario Mora, intendente de Energía de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) informó que desde enero también esa entidad recibió quejas de usuarios del combustibles.

La Intendencia solicitó a Recope investigar el tema y remitir también un informe a la Aresep. Mora, sin embargo, aclaró que es responsabilidad directa de Recope atender los reclamos que la situación pudiera causar.

Sin aditivos

Recope reiteró que el diésel sí cumple con los parámetros de lubricidad establecidos en las normas de calidad para el país, por lo cual no recomienda utilizar aditivos pues podrían afectar el sistema de control de emisiones.

Cristian García, del laboratorio de inyección diésel del taller Vargas Matamoros, sugirió mucha prudencia al usar aditivos.

“Hay demasiados en oferta de distinta calidad y eso debe tenerse muy en cuenta. Si el carro aún está en garantía, podría ser contraproducente usar aditivo si ese cambio altera en algo el carro e invalida dicha garantía”, explicó.

García recordó que un aditivo de mala calidad podría dañar el vehículo si el producto, por ejemplo, lava y luego arrastra residuos hasta el sistema de inyección o a las cámaras de combustión del motor.

Ante el cambio del diésel, aconsejó a los conductores hacer un mantenimiento preventivo o cambiar la bomba de inyección.