Daniela Cerdas E.. 22 mayo

Este lunes, un árbol cayó sobre un microbús en las cercanías del peaje de la autopista Florencio del Castillo en el sentido Cartago-San José. El conductor tuvo lesiones importantes y fue trasladado al Hospital Max Peralta.

Árbol cayó sobre buseta en las cercanías del peaje de la autopista Florencio del Castillo.
Árbol cayó sobre buseta en las cercanías del peaje de la autopista Florencio del Castillo.

El 3 de mayo, una piedra atravesó el techo de un vehículo que circulaba por la carretera a Limón y cayó junto a niño que viajaba en asiento trasero. El menor resultó ileso, pero el carro quedó con el techo destruido. El incidente se produjo unos siete kilómetros después del túnel Zurquí, en sentido San José- Limón.

En época de lluvias, la caída de materiales en distintas carreteras del país, es normal, como advierten las autoridades de Tránsito. En esa lista están la ruta 32, la vía a Caldera y el cerro de la Muerte, en la carretea Intermericana Sur.

Pero, ¿quién debe pagar los daños?
El 3 de mayo, una piedra atravesó el techo de vehículo y cayó junto a niño que viajaba en asiento trasero en ruta 32.
El 3 de mayo, una piedra atravesó el techo de vehículo y cayó junto a niño que viajaba en asiento trasero en ruta 32.

Según Víctor Soto, subjefe de la Dirección de Suscripción del Instituto Nacional de Seguros, para atender este tipo de daños se requiere un seguro adicional, pues no los cubre el SOA.

El Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA) únicamente da cobertura a las lesiones a los pasajeros del vehículo; hasta ¢6 millones.

Soto explicó que estos incidentes se requiere una póliza del Seguro Voluntario de Automóviles, que, como lo indica el nombre es voluntaria.

“Precisamente, tenemos dentro de las coberturas de daños directos, la póliza que cubre ese tipo de eventos de la naturaleza, que están amparadas en caso de un siniestro que le ocurra al vehículo. El costo de esta póliza depende del valor del vehículo, se paga semestralmente, pero el cliente puede hacerlo de forma fraccionada”, explicó Soto.

El Seguro Voluntario de Automóviles ofrece distintas coberturas, que incluyen el pago de daños al vehículo en incidentes en carretera.

Protege los daños del automóvil en caso de inundación, ciclón, huracán, granizada y tornado. Los daños por temblor, terremoto, deslizamiento, hundimiento, derrumbes, incendios y hasta la caída de un rayo o daños provocados por animales.

También responde ante las afectaciones por actos vandálicos que se produzcan al vehículo como, por ejemplo, rayonazos, raspones, sustancias o líquidos corrosivos, manchas de pinturas, golpes, lanzamiento de piedras, proyectiles o balas.

Independientemente del seguro, cualquier conductor también podría acudir a la vía judicial para plantear un reclamo económico al Estado a un privado si se considera que tuvo responsabilidad por el perjuicio causado. Si es contra el Estado, sería en los tribunales contencioso administrativos; si es contra empresa privada, sería en la vía civil.

Eventualmente, también es posible presentar una denuncia penal para que se establezcan responsabilidades sobre personas específicas, si pudiera haber de por medio un delito.

Colaboró Keyna Calderón, corresponsal