Yeryis Salas.   24 enero
Las unidades de Riteve funcionarán en las vías más importantes del país. Foto: Alonso Tenorio.

El estado de motocicletas, automóviles y hasta camiones podrá ser vigilado por la Policía de Tránsito con las nuevas unidades móviles de Riteve.

La Policía de Tránsito anunció que dos nuevas plataformas adquiridas por la empresa de revisión técnica vehicular se sumarán a los controles de rutina que hacen sus oficiales en las principales carreteras del país.

Así, los equipos operarán en la ruta 32 (hacia Limón), la autopista General Cañas (Alajuela) y la Florencio del Castillo (Cartago), así como en las ciudades más pobladas de la Gran Área Metropolitana (GAM).

Las unidades serán controladas por técnicos de Riteve, mientras que los oficiales se encargarán de detener los vehículos y de imponer las multas en caso de ser necesario.

“Nosotros ponemos a disposición las unidades, el personal técnico y todo el mantenimiento que ellas requieran para funcionar. El equipo lo manejan empleados de Riteve, pero quedan a la orden de Tránsito, ellos deciden adónde vamos, qué días, en cuáles horas y qué vamos a revisar”, explicó la vocera de Riteve, Jennifer Hidalgo.

El mecanismo permitirá detectar cuando un auto no cumple con los parámetros de Riteve, aunque ya tenga la revisión aprobada. Foto: Alonso Tenorio.

El director de la Policía de Tránsito, German Marín, apuntó que se trata de “una dinámica muy similar a la que hacemos en carretera en el día a día los oficiales de Tránsito. Se hace la señal de parada y se pasa a la entrada de la unidad móvil para que se haga la revisión, ya sea chequeo de llantas, temas de rótulas, compensadores, luces, ver que esté el frenado de forma adecuada y contaminantes”.

Marín aseguró que la iniciativa pretende evitar los accidentes provocados por falta de revisión.

“En el 2017 fallecieron 458 personas en carretera, en el 2018 enfrentamos una disminución a 445, consideramos que son números sumamente altos. La idea es que este 2019 logremos como meta disminuir esa accidentabilidad que hemos venido enfrentando en estos últimos años”, dijo Marín.

Estos vehículos, cuyo costo fue de $100.000 cada uno, resolverán problemas que tenía la Policía de Tránsito para controlar el estado de los automotores.

Por ejemplo, se podrían detectar a algunos de los 123.000 automotores que no fueron a revisión en el 2018.

Hidalgo indicó que también “hay vehículos que pasan revisión técnica, pero meses después, por manipulación o descuido, vuelven a caer en defectos”.

Además, se revisarán tráileres que ingresan a Costa Rica de otros países, los cuales no tienen que realizar la revisión técnica, pero sí deben cumplir la normativa nacional.

Según Hidalgo, una inspección detallada puede durar hasta 20 minutos, pero podría tardar menos según el tipo de inspección que decidan aplicar los oficiales de Tránsito.