Servicios

Pareja creó minisúper rodante para devolver a adultos mayores la experiencia de comprar

Emprendimiento centros de ancianos y realiza rutas por Escazú y Santa Ana para evitar que adultos mayores se expongan al coronavirus

Inspirada en su cariño hacia los adultos mayores, una pareja de Escazú convirtió un autobús fuera de operación en un minisúper rodante que les lleva frutas, verduras, carnes, cereales y hasta una que otra golosina en el oeste de San José.

La idea de “Movil Market 1070” es acercarle el supermercado a todos esos adultos mayores que no puedan salir de sus casas o centros de residencia, por el peligro que enfrentan ante la pandemia de coronavirus.

El emprendimiento de Perla Cheves, de 57 años, y su esposo Álvaro Jiménez, de 66, entró en funcionamiento esta semana y empezó por visitar residencias para adultos mayores.

Los habitantes del Residencial del Adulto Mayor Verdeza, en Trejos Montealegre, Escazú, fueron de los primeros en vivir la experiencia de hacer compras en el minisúper rodante de Perla y Álvaro, este jueves.

Muchos de ellos, además, son amigos de la pareja, por lo que aprovechan para distraerse un rato, siempre cumpliendo con las medidas sanitarias.

Juan José Coronado, Sara Carnevali e Hilda Castro, residentes de este centro, quedaron maravillados al hacer algo que no experimentaban desde hace más de 10 meses, por el inicio de la pandemia.

“Yo voy por el adulto mayor, no es que no me interese los jóvenes o los demás, es que esto nos está matando a nosotros. No podemos ni siquiera salir, en cambio, por lo menos así salimos a la puerta y nos montamos en el bus”, manifestó la mujer.

Otras de las facilidades que tiene este proyecto es que los usuarios pueden cancelar recibos de servicios públicos, pagar tarjetas y retirar dinero en efectivo, pues funciona como una pequeña agencia bancaria.

El minisúper rodante empezó ofreciendo servicios a hogares de ancianos, pero también hace rutas en Escazú y Santa Ana para atender adultos mayores, personas con discapacidad y público en general.

Perla reconoce que su emprendimiento se enfrenta a la competencia del comercio electrónico; no obstante, recuerda que muchos de esos adultos mayores tienen problemas con la tecnología, por lo que su minisúper rodante les facilita y mejora la experiencia de compra.

“Es una necesidad que yo sentía que había para el adulto mayor, que nos estaban dejando a un lado con las opciones.

“Una noche necesité un Baygón y no podía salir, entonces le pedí a mi hijo que me lo mandara a pedir. Cuando llegó el muchacho me trajo un Glade. Ahí fue cuando dije que tenía que haber una opción para que nos llegara a nosotros, poder ver las cosas, revisarlas, tocarlas y después hacer el pedido.

“Esto para nosotros los grandes, ustedes los muchachos les sale todo bien por el celular, pero este proyecto es para nosotros. Si acaso nosotros tenemos teléfono para hablar y a veces nos enredamos hasta con eso”, aseveró Perla.

Luego de tocar muchas puertas en el sector privado y público para potenciar sus negocios y llevar más facilidades a los adultos mayores del oeste de San José, Perla consiguió apoyo de marcas como Pricesmart, Coca Cola y Dos Pinos.

“Tenemos la fe de que grandes compañías, vean el potencial de nuestra propuesta para que muchos de nosotros no nos apaguemos por soledad y reclusión”, afirmó la emprendedora.

‘No ha sido nada fácil’

Emprender este proyecto no ha sido una tarea sencilla para Perla y su esposo Álvaro, pese a que siempre estuvieron decididos a ponerlo a funcionar.

Primero, rescataron un autobús del transporte público fuera de operación, pero ese apenas fue su primer paso de muchos otros que se avecinaban.

“Esto ha sido titánico para nosotros. Juramos que era agarrar un bus, quitarle los asientos y ya, pero eso no era. Había que comprar una planta, estructurar el bus, teníamos que llegar a mantener 10 equipos de congelación. Eso es un supermercado ahí adentro muchacho, aunque sea chiquitito. Entonces eso ha sido una logística rudísima”, afirmó Perla.

Al mismo tiempo, batallaban por conseguir los permisos de funcionamiento del negocio. De acuerdo con Perla, ese fue un gran reto que enfrentaron, aunque, afirma, recibieron mucho apoyo de la Municipalidad de Escazú.

Ahora, cuenta la mujer, tienen que enfrentar la oposición de vecinos a quienes les incomoda que el bus esté parqueado en calle pública.

Contra todo eso han tenido que luchar durante sus primeros días de emprendimiento, pero ellos confían en que los beneficios para los adultos mayores serán más grandes que las molestias de algunas personas.

Juan Diego Córdoba González

Juan Diego Córdoba González

Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Estudiante de la Maestría en Comunicación y Mercadeo. Periodista de la mesa de Sociedad y Servicios de La Nación.