Por: Amy Ross 28 marzo, 2013

Ningún factor predice el interés de un niño por la lectoescritura, como el hecho de que sus papás le hayan leído cuentos.

Por ello, así como urgen cambios en la metodología de enseñar a los niños a leer y escribir, es indispensable incidir sobre la educación en el hogar.

Así lo manifestó Ana Teresa León, del Instituto Nacional de Estudios de la Niñez y la Adolescencia, de la Universidad Nacional, quien recalcó la importancia de crear un andamiaje fluido desde preescolar hasta segundo grado, en el cual los niños desarrollen los conocimientos que requieren para leer.

“En buena teoría, deberíamos empezar por convencer a los padres y madres a leerles a sus niños y que se inicie un proceso de desarrollo de habilidades prelectoras y preescritoras”, resaltó León.

La experta estadounidense en lenguaje y alfabetismo, Catherine Snow , insistió en la importancia de que los padres estimulen el pensamiento crítico en sus hijos, así como su capacidad de cuestionar las cosas.

“Hay familias donde la conversación a la hora de la cena es una discusión sobre qué se leyó en el periódico y qué ocurrió en la escuela y por qué. La discusión es la norma para la conversación, en lugar de ‘cállese y se come las arvejas porque yo lo digo’”, ejemplificó Snow.