Irene Vizcaíno. 26 marzo
Autoridades del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Economí presentaron la nueva canasta básica tributaria bajo la cual se aplicará el Impuesto al Valor Agregado (IVA). De frente, Priscila Piedra, directora general de Hacienda. Foto: Rafael Pacheco
Autoridades del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Economí presentaron la nueva canasta básica tributaria bajo la cual se aplicará el Impuesto al Valor Agregado (IVA). De frente, Priscila Piedra, directora general de Hacienda. Foto: Rafael Pacheco

¿A qué tipo de canasta básica pueden aspirar personas con ingresos de ¢49.999 al mes?

Ese es uno de los cuestionamientos que planteó el obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, ante la polémica nacional sobre los alimentos que los ministerios de Hacienda y Economía incluyeron en la canasta básica tributaria.

Se trata de 188 productos que permanecerán exonerados del impuesto de ventas hasta el 1.° de julio de 2020. Otros 29 fueron excluidos.

“Más allá de los elementos técnicos para escoger qué producto sale o entra de la
canasta básica, más allá de aspiraciones sobre la forma en que se alimentan los
habitantes de nuestro país, debemos centrarnos en resolver la preocupación de que hermanos nuestros no tienen qué comer”, señala el prelado en su publicación periódica Fermento.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (2018), señala Garita, hay personas de zona urbana ganan ₡49.999 al mes. Con esos ingresos, qué podrían llevar a la mesa.

Por esa razón, dice el obispo, para la definición de esa canasta, además de académicos y políticos, debe escucharse “sobre todo a la población más afectada, que no subsana con sus ingresos las necesidades mínimas de alimentación"

De acuerdo con las explicaciones de Hacienda, los productos incluidos los consume el 36,6% de los hogares más pobres de nuestro país, y solo un 11,5% los que más tienen, mientras que dejaron por fuera productos que consume un 40% de la población con más recursos.

Entre los excluidos están arroz integral, atún en agua, brócoli, fresas, apio y pan integral.

“Evidentemente la pobreza genera hambre. Por supuesto que, si a cierta cantidad de productos solo pueden aspirar algunos, se seguirán entonces excluyendo alimentos de una canasta que terminará siendo cada día más básica, con menos posibilidades para los más pobres”, advirtió el religioso.

Este lunes, también el ministro de Agricultura, Renato Alvarado, cuestionó el método mediante el cual se fijó la canasta, pues consideró que no solo se debió utiliar la Encuesta Nacional de Hogares, del INEC, sino también criterios nutricionales y de producción.

La semana pasada, el presidente de la República, Carlos Alvarado, insistió en que la lista de los 188 productos que la conformarán fue elaborada para proteger a las familias con menos recursos.

"¿Qué tenemos que hacer como sociedad? Cambiar las actitudes y gustos para que esto sea más generalizado en el consumo (de alimentos sanos) de toda la ciudadanía. ¿Por qué? Porque la canasta básica en su diseño está hecha para proteger lo que sí está consumiendo la gente más humilde”, declaró.