Patricia Recio.   10 abril
La semana pasada la empresa enfrentó su primera crisis debido a una serie de factores que provocaron el colapso de la nueva terminal.

Aunque el contrato de concesión entre el Gobierno y la empresa APM Terminals establecía que todos los buques de carga contenerizada debían ser atendidos en el nuevo megapuerto, un grupo de embarcaciones de este tipo será trasladado a los muelles de Japdeva, temporalmente.

La medida ocurre luego de que la nueva Terminal de Contenedores de Moín enfrentara una serie de problemas de operación, que según reporte de las empresas exportadoras, han generado atrasos de hasta 36 horas.

La presidenta ejecutiva de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), Andrea Centeno, y el ministro en ejercicio de Obras Públicas y Transportes, Olman Elizondo, informaron la tarde de este miércoles que este traslado se realizará a partir de este 10 de abril y hasta el 22 del mismo mes.

Según indicaron, mediante un comunicado, esta decisión se dio luego de una reunión entre el Gobierno y la concesionaria y estaría orientada a “salvaguardar el interés público, mientras se reestablecen las condiciones regulares de la prestación del servicio portuario”.

Centeno aseguró que los equipos de Japdeva se organizarán a la brevedad posible para atender los buques que les serán enviados.

Además, indicaron que las navieras y autoridades ya fueron informadas, al tiempo que se investigarán los motivos de los atrasos en el megapuerto.

El director de la empresa APM, Kenneth Waugh, reconoció que la empresa aún no ha logrado niveles “óptimos de operación”, pero también manifestó que los atrasos que se presentan en “algunos servicios” de las líneas navieras obedecen a otros factores ajenos a la operatividad de la terminal.

Waugh señaló entre los responsables a las navieras, que según dijo han presentado “diferencias inesperadas” entre la proforma declarada y los volúmenes reales operados de trabajo, lo que implica mayor tiempo de atención por parte de la TCM.

“De igual manera, estamos registrando tiempos perdidos innecesariamente y que escapan a nuestro control, pues dependemos de diferentes instancias de gobierno y en algunas ocasiones, no es posible tenerlas a disposición 24/7”, añadió.

De acuerdo con el director, en los últimos días han sostenido reuniones con la Cámara Costarricense de Navieros (NAVE) para mejorar el tema de las proformas y planes de operación y también se procura una mayor disponibilidad de los funcionarios de parte de las autoridades nacionales.

En relación a los problemas específicos de la TCM, la empresa pedirá ayuda a otras terminales de la compañía para que les faciliten colaboradores con experiencia en operaciones de alta productividad.

Por su parte, Edgardo Gonzalez, presidente de NAVE, aseguró que el traslado de la operación a Japdeva es necesario para poner el itinerario al día, mientras todas las partes logran solucionar los problemas que han ocasionado los atrasos.

“Hay culpa de un montón de actores, aquí tenemos que alinear el proceso, transportistas, navieras y gobierno (...) no es correcto decir que se está debiendo a eso (el tema de las proformas), APM ha tenido retos operativos y ya todos identificamos los problemas y hay compromiso para que se corrija todo.

“Hay que ver si una vez puesto al día es sostenible la operación con la cantidad de servicios actuales y con las herramientas que tiene APM”, aseguró González.

Entre los detonantes también se mencionó el hecho de que algunos transportistas sacan las citas y no se presentan, por lo que dijo la solución deberá ser con aporte de todos.

A criterio de González, parte del error que llevó a los fallos conocidos fue no hacer una transición más paulatina de los servicios hacia la nueva terminal, pues la nueva terminal pasó de atender cuatro barcos por semana durante su período de prueba, a 22 con la puesta en operación del segundo puesto de atraque.

La nueva Terminal de Contenedores inició operaciones en su primera fase en octubre del año pasado; sin embargo, fue hasta el 28 de febrero con la inauguración oficial que empezó a atender la totalidad de los buques fully container.

A poco más de un mes de esa puesta en operación oficial, la empresa enfrentó su primera crisis cuando los atrasos en la atención, sumado a un aumento en la cantidad de camiones que se trasladaron anticipadamente por el anuncio del cierre de la vía a Limón, provocaron filas de camiones que incluso llegaron a colapsar la ruta 32.