ESPH pidió que un cableado de alta tensión sea trasladado de forma subterránea para evitar accidentes

Por: Steven Oviedo 23 septiembre, 2015

Redacción

Las obras de instalación del puente peatonal frente al Paseo de las Flores en Heredia tienen un mes paralizadas porque se debe reubicar cableado eléctrico.

La Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) le informó al Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) que un cableado de alta tensión debe ser trasladado de manera subterránea y esta obra no ha comenzado.

Este puente peatonal se comenzó a colocar el pasado 13 de julio, a cargo de la empresa Puente Prefa, y estaba previsto que las obras se completaran en 120 días, es decir, a finales del mes de agosto.

Los trabajos obligan a ocupar uno de los carriles de la vía en el sentido San José-Heredia.
Los trabajos obligan a ocupar uno de los carriles de la vía en el sentido San José-Heredia.

Según Adrían Rojas, director técnico de la obra en el Consejo, no pueden continuar hasta que la ESPH haga el trabajo de cableado en esta zona.

"La ESPH le solicitó al Cosevi un monto de ¢45 millones, pero en este momento están en los trámites legales para llegar a un convenio de los servicios que va a brindar la ESPH para hacer este cableado subterráneo", explicó Rojas.

Para hacer que este cableado pase de manera subterránea, la ESPH necesita un mes para realizar estos trabajos y a la empresa Puente Prefa le faltan cerca de 22 días de trabajo para entregar el puente peatonal. Lo que significa que una vez que se aprueben los ¢45 millones, deberán pasar casi dos meses más para habilitar el paso peatonal.

Rojas espera que el puente este concluido a final de este año, lo que significaría un atraso total de cerca de cinco meses, con respecto a los planes originales.

En este momento, en el sentido San José-Heredia, frente a la Universidad Latina, hay paso solo por uno de los tres carriles que permiten el acceso a Heredia, lo cual en hora pico genera embotellamientos.

Este puente comunicará el centro comercial con la Universidad Latina, tendrá una pasarela de 29 metros y un costo de ¢265 millones.

Se deberán colocar rampas de acceso universal, es decir, que permitan el paso de personas con capacidades físicas reducidas, como es el caso de quienes utilizan sillas de ruedas.

Además, el proyecto incluye la reconstrucción de aceras, mallas de protección donde se separan los sentidos de circulación que se extenderá 150 metros, unos 75 metros sur y otro tanto igual al norte, pintura e iluminación.

Por esta zona transitan diariamente 31.000 vehículos.