Por: Diego Bosque 20 octubre, 2015

Luis Gerardo Villanueva, uno de los exdiputados que lideró la discusión de la ley de tránsito, admitió que la normativa tiene deficiencias.

La ley no fija condiciones seguras para traslado de carga. | R. PACHECO.
La ley no fija condiciones seguras para traslado de carga. | R. PACHECO.

No obstante, con todo y sus fallos, considera que la legislación creó conciencia entre la población sobre la responsabilidad de conducir un vehículo.

Destacó, además, el establecimiento de penas más severas en varios aspectos.

“¿Hay omisiones? Sí, hay omisiones, pero, bueno..., hay avances de conformidad con la cultura, se están sancionando como conductas graves, cosas que antes no se consideraban graves”, dijo Villanueva.

Citó, por ejemplo, la conducción bajo los efectos del alcohol y la emisión de gases.

El criterio del liberacionista choca con la opinión de Mario Calderón, jerarca de Tránsito y German Valverde, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), quienes consideran que la regulación presenta debilidades al compararla con leyes anteriores.

En materia de alcohol, dijo Calderón, les resta autoridad a los oficiales de tránsito porque el procedimiento para sancionar ebriedad es muy engorroso y hace casi imposible la sanción.

El jerarca criticó que sea necesaria una prueba de sangre para ratificar las alcoholemias.