Juan Diego Córdoba.   20 septiembre

Los gobiernos locales no usaron ¢167.000 millones que tenían a disposición el año anterior para arreglar vías cantonales, remodelar parques o atender problemas comunales.

Entre ellos sobresalen 20 municipios que no usaron más de la tercera parte de sus fondos disponibles.

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Karen Porras, directora de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) considera que se debe analizar cada caso para identificar las causas de la alta subejecución, pero mencionó al menos cinco razones que complican la inversión de recursos en los ayuntamientos.

Recordó, por ejemplo, que los alcaldes señalan que el Gobierno Central gira las transferencias a final de año, lo que les imposibilita ejecutar los recursos. Algo similar, según dice, sucede con los impuestos municipales, pues usualmente los ciudadanos se mantienen en mora y pagan con el aguinaldo.

“Los últimos dos partes de la ley 9.329 (Ley Especial para la Transferencia de Competencias), que es la plata para caminos, nos ingresan a las municipalidades el 22 o 23 de diciembre, cuando ya estamos cerrando. También, la mayoría de la recaudación de impuestos se logra en diciembre, pues hay mucha gente que no paga durante todo el año, pero que al fin y al cabo con el aguinaldo van y pagan”, afirmó Porras.

Otra de las razones que señala la UNGL es que los municipios reservan contrapartidas para obras de infraestructura futuras, así como fondos de previsiones, como el pago de prestaciones, los cuales no se pueden cuantificar con exactitud.

Por último, el pulso político en el Concejo Municipal también genera atrasos, según Porras.

“Ahora, por ejemplo, estamos en año electoral. De repente en los concejos a nivel político es un poco complejo, porque quienes aprueban en muchas municipalidades licitaciones muy grandes son los Concejos Municipales y si están en año electoral y están muchos en diferentes partidos, si quieren no se los aprueban y ahí le van quedando al alcalde los recursos sin ejecutar”, afirmó la directora.

La Municipalidad de Goicoechea dejó sin usar el año pasado el 53% de su presupuesto, el tercer lugar en subejecución según la Contraloría. Fotografía: Jeffrey Zamora

La Contraloría General de la República señala la incapacidad de ejecución pero también admite que las transferencias del Gobierno llegan tarde para que se ejecuten ese mismo año.

“Razones pueden haber muchas, pero principalmente es porque los procedimientos o las compras que ellos planifican no los logran adjudicar en el mismo periodo y deben trasladarlo al siguiente”, aseveró Vivian Garbanzo.

El órgano contralor también advierte que hay municipalidades cuyas unidades técnicas apenas cuentan con un ingeniero, lo que complica la ejecución de obras, hecho que se acentúa en gobiernos locales que cuentan con pocos proveedores.

“Estamos esperando a que avance la reforma a la Ley de Contratación Administrativa (que agilizaría trámites en compras y obras públicaa) pues actualmente los mismos requisitos debe cumplir el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que es una entidad grande, que una pequeña municipalidad”, sentenció Porras.