Jessica Rojas Ch.. 6 mayo
El consumo de electricidad ha caído considerablemente desde la declaratoria de emergencia nacional por la pandemia de covid-19 Foto: Cristina Solís Cabrera.
El consumo de electricidad ha caído considerablemente desde la declaratoria de emergencia nacional por la pandemia de covid-19 Foto: Cristina Solís Cabrera.

Las medidas por la pandemia de covid-19 afectaron a miles de hogares costarricenses, pero a pesar del impacto económico, el 89% pagaron su factura eléctrica de marzo.

Este dato fue difundido este miércoles por la Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (Cedet).

“Queremos agradecer a los ciudadanos el pago del recibo de luz, pues con su esfuerzo, en momentos de crisis, podemos continuar ofreciendo una vida lo más normal posible durante el tiempo que dure la pandemia”, dijo Allan Benavides, presidente de Cedet, en el comunicado de prensa.

Para los distribuidoras eléctricas asociadas a la Cámara, el esfuerzo de los ticos por mantenerse al día con el pago de la electricidad garantiza que el servicio se dé de forma continua y con calidad.

Además, según la organización, con la cancelación de los recibos de energía se hacen frente al pago de los salarios para los trabajadores que dan mantenimiento a las plantas hidroeléctricas y la cancelación del IVA por la compra de la energía al Instituto Costarricense de Electricidad.

“Las asociadas a la Cámara, conscientes de la situación económica que viven miles de familias ofrecieron arreglos de pago para aquellos usuarios residenciales, comerciales e industriales que demuestren su imposibilidad de cancelar el recibo de electricidad”, agregó la Cedet en el comunicado.

Entre las distribuidoras que dieron esa posibilidad están la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos (Coopelesca), el Instituto Costarrricense de Electricidad (ICE) y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH).

Las empresas aplicaron moratorias para pagar los recibos en próximos meses, cuando muchos costarricenses recuperen sus trabajos o salarios; también se podían negociar arreglos de pago o cancelación del 50%.