13 febrero, 2011
 Dinorah Garro, Interventora Gerencia de Pensiones de la CCSS | JORGE CASTILLO
Dinorah Garro, Interventora Gerencia de Pensiones de la CCSS | JORGE CASTILLO

El 10 de diciembre la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) decidió intervenir la Gerencia de Pensiones para evaluar la gestión del gerente Miguel Pacheco, quien desde entonces está suspendido del cargo. A partir de ese día y por cuatro meses, la ingeniera Dinorah Garro lleva las riendas de ese despacho, atribulado por fuertes cuestionamientos que vienen desde diversos flancos.

¿Cuáles fueron sus primeras acciones como interventora de la Gerencia de Pensiones?

Lo primero fue acercarnos a los directores de las sedes, porque sin información certera no podemos realizar un estudio adecuado.

”Una vez que teníamos plasmado todo el ‘esqueleto’ teórico, entramos al trabajo de campo”.

¿Cuáles han sido los hallazgos durante este tiempo?

Me dí cuenta de que una cosa es lo que me dicen sobre cómo está todo organizado y otra cosa es la que he encontrado al hacer el trabajo de campo. La realidad dista mucho del usuario.

”También había un ambiente laboral tenso, pues estábamos en boca de todo el país, de la Supen, de la Asamblea Legislativa, y de la junta directiva de la Caja”.

¿Puede mencionar alguna situación específica en la cual hallaron situaciones cuestionables?

Hemos encontrado algunos detalles que no concuerdan con la razón de ser de la Gerencia. Por ejemplo, hay una subdirección (de Pensiones) y no encontramos su justificación, por lo tanto lo estamos investigando.

”Vamos por la mitad del diagnóstico, porque la implementación serán otros cien pesos”.

¿Considera que la intervención en Pensiones se hizo de manera tardía?

Bueno, hay que recordar que la nueva junta directiva de la Caja entró en mayo, por lo que para hacer cualquier cosa requería un margen de tiempo y de acción.

”Creo que la junta analizó la situación con certeza porque tampoco había que responder a presiones de grupos, sino que se tenía que tomar una decisión con base en datos técnicos”.

La intervención se estableció en diciembre, pero desde meses atrás varios informes de la Auditoría de la Caja cuestionaban la Gerencia, algo que también hicieron sindicatos y diputados.

El informe de Autoría lo que dice es: ‘recomendamos estudios preliminares que profundicen porque hicimos algún hallazgo’. Es como una advertencia, no significa que haya algo.

¿Cómo fue su escogencia como interventora?

Me llamaron dos días antes del anuncio para ver si aceptaba el cargo y así fue. Agradezco la confianza porque aquí (en la Gerencia de Pensiones) la cosa es seria.

¿Cuál es su equipo de trabajo?

Al asumir me preguntaron si ocupaba traer gente, pero preferí esperar y cuando llegué a Pensiones me encontré gente con mucha apertura y con la camisa puesta.

Eso es contradictorio, porque en la comisión legislativa que investiga las pensiones sus ahora colaboradores se atacaban y contradecían frente a los diputados.

Yo vine a marcar la cancha en eso. Hicimos el acercamiento con los directores y en el momento en que hubo un encontronazo lo paré.

¿Entonces a lo interno los enfrentamientos continúan?

Sí. En algún momento hubo un cruce de conversaciones entre directores que yo tuve que parar de inmediato.

Supongo que eso ocurre en el Comité de Inversiones.

Claro. El Comité de Inversiones es lo más difícil que he tenido en mi intervención.

”Lamentablemente, hay diferentes opiniones que, debido a lo sucedido (la intervención ), he tenido que decir '¡basta ya!'.

”Vine aquí para estudiar las finanzas públicas y las políticas de pensiones. La idea es analizar qué no hemos hecho bien y no ha hablar de nadie”.

¿Qué sucedía exactamente a lo interno de ese comité?

Querían seguir trayendo a colación problemas personales y sus divergencias de criterios técnicos.

”Una vez hasta me insultaron, pero la idea es ser firme. Estoy muy clara en qué fue lo que me instruyó la junta directiva y no me voy a dejar llevar por subjetividades”.

¿Cree usted que Miguel Pacheco, gerente que está suspendido, tiene todavía injerencia sobre lo que se decide en ese comité?

No me gustaría referirme al respecto, porque eso sería una mera apreciación .

¿Qué puede decir del estado financiero del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM)? ¿cómo lo encontró?

En cuanto a finanzas, hay buenas noticias. Yo estudié los informes de la Caja en conjunto con la OIT (Organización Internacional del Trabajo), luego un informe de Auditoría y otro de unos economistas que hicieron un zoom a la curva de salarios que se utilizó para los estudios actuariales. Todo eso lo comparé con el estudio de (la firma mexicana) Nathal y, definitivamente, no se cuál es el problema, porque la sostenibilidad del IVM está garantizada de aquí a 30 años.

Pero, ¿cómo explica que la Superintendencia de Pensiones tenga un panorama diferente sobre la sostenibilidad del IVM?

Con la Supen ya nos hemos reunido dos veces. Yo los respeto, pero en realidad mi criterio está basado en la imparcialidad desde el punto de vista de lo que dicen los expertos. ¿Que pasó con el informe de Nathal? Que no usó la escala salarial que utilizó la Caja.

¿Está sólido el IVM?

Sí. Está seguro.

¿Y en crecimiento?

Sí. Irá creciendo solo si lo cuidamos como tiene que ser.

¿Tiene que ver esto último con que, por ejemplo, en tres años se crearon más de 300 plazas con un costo anual de ¢3.000 millones?

Bueno, lo que son las plazas lo estamos estudiando. Si fueron creadas para un buen impacto, bienvenidas, pero si se crearon sin respaldo técnico eso otra cosa.

”Estamos definiendo costos de operación de cada área. Esa segunda etapa es la que falta y yo se lo expliqué ayer (el jueves) a la junta directiva de la Caja, porque un corte al 10 de febrero es prematuro”.

¿Los análisis también están tomando en cuenta el caso de los ¢21.000 millones en intereses que se usaron para pagar aguinaldos?

Creemos que ese dinero se podía utilizar. Yo me pregunto por qué pasó eso (la discrepancia con el uso de los intereses) y creo que hubo presunciones con otras intenciones.

”Ya hay bastantes auditorías y estamos regulados, y con más razón el área de Inversiones, que está vigilada por la Supen y auditores”.

No parecía que fuera así, pues la misma Supen denunció el año pasado que la Gerencia de Pensiones siempre le negó la información.

Yo creo que ya eso es un problema de gestión. Lo que yo estoy encontrando es que hay problemas de operación, de gestión, de comunicación y de relación saludable con la Supen. Ahora estamos haciendo todo un consolidado de la información requerida por la Supen y decimos: '¿qué les debemos? Ok, revisemos y se los damos'.

”Esa relación de respeto fue lo que se perdió y provocó la mala relación. Obviamente, si la Supen pide datos y no se los dan, pues va a pensar que algo pasa”.

¿Concluye usted que el IVM está seguro y sólido?

Sí. Más que un problema de finanzas, creo que hay un problema de gestión.

Recientemente los sindicatos criticaron que usted, más allá de una intervención, lo que está haciendo es una ‘gestión de administración’. ¿Qué opina al respecto?

Le doy un ejemplo: los vehículos institucionales de la Gerencia de Pensiones pasaban todo el día parqueados en las afueras del antiguo edificio de la Dos Pinos. Eso porque antes de las ocho de la mañana los choferes debían sacar los carros para que esos campos fueran usados por algunas jefaturas. Entonces, los choferes, que debían entrar a las ocho, tenían que entrar mucho antes y ellos me lo hicieron saber.

”¿Qué pasaba? Que los vehículos institucionales debían estar afuera porque no importaba si los tachaban o se los robaban... y yo instruí que primero estaba lo institucional”.

¿Afectó intereses personales?

Recuerde que las jefaturas se están viendo afectadas en una u otra forma porque estoy encontrando cosas de las que ellos son responsables y saben que hay algo más grande, que después (la gente) lo verá y que al yo tomar medidas antipopulares, pues por supuesto que el sindicalismo irá en contra mía.

¿Ha tenido presiones de algún tipo debido a la intervención?

Lo que hago en Pensiones es en favor de la eficacia. Sí hemos encontrado cosas y algunos se molestan (...); que les chima el zapato a quienes no han actuado con diligencia y resguardo de los fondos públicos.