Juan Fernando Lara. 23 julio
Mauricio Artavia es funcionario de Riteve en la estación de servicio de Alajuela. La empresa asegura que los conductores deben cuidar más las faltas leves y prevenir su deterioro / Riteve para LN.
Mauricio Artavia es funcionario de Riteve en la estación de servicio de Alajuela. La empresa asegura que los conductores deben cuidar más las faltas leves y prevenir su deterioro / Riteve para LN.

Por las calles de Costa Rica circulan menos vehículos sin revisión técnica al compararse cifras del primer semestre del 2017 y la primera mitad del 2018.

La cifra de automotores con estado mecánico desconocido varió de 230.000 a 139.000; un 39% menos que equivale a 101.000 automotores, indicó este lunes la empresa Riteve.

De los 139.000 que carecen de la revisión al día este año, 127.000 corresponden a aquellos que nunca se presentaron a una sede de Riteve SyC. Por tipo, los automóviles lideran las ausencias en el primer semestre con 47% del total (59.000), les siguen las motocicletas con 37% (46.000 y después los vehículos de carga liviana con 10% (12.000).

Otros 12.000 reprobaron la prueba, aunque acudieron en varias ocasiones a Riteve, divulgó la empresa Riteve.

Las faltas graves más comunes por las cuales se falla la prueba son exceso de emisiones contaminantes, desgaste de llantas y desequilibrios en el sistema de frenos. Las faltas leves más repetidas en este período analizado fueron fugas de aceite y líquido de transmisión y desgaste anormal de llantas.

No obstante, de los vehículos que sí acudieron a revisión técnica este semestre, 55% aprobó la prueba en la primera visita.

“La cifra nos dice que hubo una baja en el rezago que fue significativa. Igual sigue siendo alarmante la cantidad de carros sin revisión. Igual no estamos satisfechos porque casi 140.000 andan sin revisión. Conocer porqué vienen a revisión o no es difícil de determinar, pero nos parece que operativos de la Policía de Tránsito recientes está surtiendo efecto para que se reactiven las visitas a las estaciones”, explicó Jennifer Hidalgo, vocera de Riteve.

Precisamente, German Marín, director de Policía de Tránsito, confirmó que desde hace dos meses y medio se intensificaron los controles de carretera, con mayor presencia en las cabeceras de cantón.

“Todas estas acciones sin duda repercuten, entre otras cosas, en que los ciudadanos realicen su revisión técnica a tiempo. Queremos que tengan presente que estamos ahí en las calles, chequeando y si es necesario sancionando para sacar a todos esos que viajan al margen de la ley”, declaró.

Hidalgo, por su parte, insistió en la necesidad de que los conductores reparen en las faltas leves en sus vehículos porque, aseguró, los daños evolucionan hasta convertirse en faltas graves y, “con seguridad, el gasto de arreglo será mayor”.

“Una falta leve en el sistema de frenado en promedio requiere unos ¢20.000; hablo básicamente de un ajuste, pero si se descuida ese mantenimiento de los frenos, para cuando la situación llega a falta grave el arreglo fácilmente supera los ¢200.000, según los análisis de costos que han hecho nuestros técnicos”, recalcó.

La revisión procura disminuir la inseguridad en las vías por falta de mantenimiento preventivo de los autos. Evalúa condiciones como estado de las llantas, frenos, gases y luces.

El año pasado, 1.142.000 vehículos realizaron ese examen en una primera visita; 3% más con respecto a las 1.106.000 ocurridas en 2016. En reinspección se reportan otras 649.000 visitas a las estaciones de servicio.

En 2017, el parque vehicular atendido se compuso de 64% de automóviles, 13% de vehículos de carga liviana y un 12% de motocicletas. El resto de inspecciones comprenden vehículos de carga pesada, transporte público y equipos especiales.

De ese gran total, 46,6% reprobaron la prueba en la primera inspección. Entre los automotores que fueron por segunda ocasión a buscar el visto bueno, 23,6% volvieron a fallar (153.088).