Juan Fernando Lara. 30 julio, 2016
Los primeros intercambios regionales de energía arrancaron en el 2006. Sin embargo, se requieren mejoras en las líneas físicas de trasiego. Esto, según voceros del ICE y la Cámara de Industrias de Costa Rica, mejoraría las condiciones del mercado. (imagen con fines ilustrativos). | ÁLBERT MARÍN.
Los primeros intercambios regionales de energía arrancaron en el 2006. Sin embargo, se requieren mejoras en las líneas físicas de trasiego. Esto, según voceros del ICE y la Cámara de Industrias de Costa Rica, mejoraría las condiciones del mercado. (imagen con fines ilustrativos). | ÁLBERT MARÍN.

La compra y venta de excedentes de electricidad a los países centroamericanos le dejaron a Costa Rica un ahorro de $75 millones, cuyo beneficio se traslada a los recibos de los usuarios.

El beneficio resulta de importar energía del Mercado Eléctrico Regional (MER) en vez de generarla con plantas térmicas a base de diésel o búnker.

Entre enero y mayo, el país importó 302 Gigavatios (GW), de acuerdo con cifras de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), disponibles en la aplicación en línea Paneles de Análisis de los Mercados Eléctricos .

Buscando la luz más barata
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Solo en mayo anterior, la demanda de electricidad para sector residencial en Costa Rica llegó a 311 GW. Un GW equivale a un millón de kilovatios.

Mediante el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Costa Rica también vendió en el MER 34,7 GW durante el primer semestre del 2016, que quedaron una vez atendida la demanda nacional.

En todo el 2014, el país importó 251 GW y vendió 69 GW. Al año siguiente, importó 172 GW y exportó 280 GW.

El balance del 2016 hasta ahora refleja que la utilización del MER superará los registros del 2014 y 2015, debido a las ventajas que brinda un mercado cuatro veces mayor que el Sistema Eléctrico Nacional.

“Estos ahorros en costos operativos y los ingresos por ventas adicionales se transfieren a los clientes nacionales (1,6 millones) vía reducción en las tarifas”, refirió Javier Orozco, director de Planificación y Desarrollo eléctrico del Instituto.

La mayor parte de energía comerciada en el MER resulta de excedentes de Guatemala, El Salvador y, en menor grado, de Panamá, gracias a esta iniciativa regional cuyos inicios datan de 1996, pero que vino a concretarse en el 2006. También lo integran Nicaragua y Honduras.

Por ejemplo, señaló Orozco, Guatemala inyectó al año pasado alrededor de 60% de la electricidad del MER; Costa Rica, 20%; Panamá, 12%, y El Salvador, 8 %.

“No hay una única fuente de generación. Según la época, figuran las fuentes termoeléctricas y biomásicas en el caso de Guatemala y El Salvador , e hidroeléctricas en Panamá”, explicó el funcionario.

Limitación y oportunidad. A pesar de estos beneficios, en criterio de Orozco, el MER apenas está dando sus primeros pasos y su capacidad es limitada.

Aún no hay absoluta confianza ni dependencia del Mercado porque todavía está en una etapa de aprendizaje de las dinámicas de cada uno de los países miembros y las fuentes energéticas de cada una de las naciones.

Además, añadió el funcionario, hacen falta más inversiones en infraestructura de transmisión en otros países.

Sin estas conexiones, el trasiego de energía regional se ve físicamente condicionado por la falta de capacidad de las líneas.

Ese criterio lo comparte Carlos Montenegro, subdirector de la Cámara de Industrias y representante de esa organización en temas de servicios públicos, especialmente tarifas eléctricas.

Para Montenegro, hacen falta más líneas de interconexión para transmitir la energía por la región, pero también más agresividad en la estrategia comercial del Instituto.

“El ICE no tiene una verdadera estrategia de exportación de energía porque ello exige una definición de cuánto se va a exponer por año. Un plan adecuado para dichas exportaciones, basadas en la capacidad instalada del país, podría favorecer a las tarifas locales”, anotó Montenegro.

Según el representante de los industriales, la participación del ICE ha crecido por la presión que realizó la Intendencia de Energía de la Aresep.

En enero de este año, el ICE aplicó una rebaja a las tarifas industriales producto del ahorro con las compras al MER. La rebaja se extendió a otras distribuidoras en abril.