Órgano regulador tiene dificultades para gastar lo que cobra por regular servicios

Por: Mercedes Agüero 30 octubre, 2012
 La última fijación extraordinaria en las tarifas de buses entró a regir a mediados del año pasado. | ARCHIVO.
La última fijación extraordinaria en las tarifas de buses entró a regir a mediados del año pasado. | ARCHIVO.

A la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) le sobra la plata, pero falla a la hora de calcular los pasajes de buses.

Así se puede resumir el informe emitido ayer por la Contraloría General de la República, en el cual evalúa la fijación de cánones y tarifas de buses en el ente regulador.

El regulador general, Dennis Meléndez, rechazó algunas de las críticas y reconoció ciertas debilidades. “Sí existe un proceso de planificación, pero se falla en la ejecución del mismo y se genera superávit”, manifestó Meléndez.

El informe fustiga a la Aresep por el superávit de ¢10.000 millones acumulado a diciembre del 2011, proveniente del canon que cobra a los regulados. Este, a la vez, se les cobra a los usuarios en las tarifas.

Lo anterior, advierte el estudio, se “contrapone al principio de servicio al costo” establecido en la Ley de la Aresep, y evidencia que los ingresos obtenidos por la vía de cánones son superiores a los costos para prestar el servicio.

Dicho sobrante aumentó en un 138% en el 2010 y en 65% el año pasado, y obedece, principalmente, a la subejecución de gastos.

Entre estos, los más críticos son los correspondientes a proyectos. Por ejemplo, en el 2010 la Aresep presupuestó ¢2.949 millones, pero solo ejecutó un 21,35%, quedando un superávit de ¢2.319 millones.

Al respecto, el regulador dijo que “disiente del criterio de la Contraloría”, pues la institución debe contar con un presupuesto “holgado” que le facilite hacer frente a imprevistos, como publicaciones en medios escritos de audiencias adicionales o demandas judiciales.

Para devolver parte de estos recursos, la Aresep incluyó en los planes de cánones del 2012 y 2013 la suma de ¢4.048 millones y ¢5.958 millones, respectivamente, mediante una rebaja en el tributo.

Trastabilla. Pese a contar con suficientes recursos, la Aresep no logra corregir las fallas en cuanto a la fijación de tarifas del servicio público de autobuses.

En este sentido, la Contraloría determinó que la metodología, parámetros y variables considerados relevantes para calcular las tarifas están desactualizados respecto a las condiciones del mercado.

Actualmente, la entidad tiene en estudio un modelo extraordinario para fijar los pasajes de buses, el cual fue sometido a audiencia el pasado martes en medio de serias críticas de usuarios y entes como la Defensoría de los Habitantes.

Este es el tercer intento por establecer dicha metodología, la cual fue anulada el año pasado por la Sala Constitucional.