Yeryis Salas.   31 enero
En total, 255 postes fueron quebrados en el 2018. Foto: Archivo.

La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) cobró ¢122 millones a conductores que quebraron postes de electricidad durante el 2018.

De los 255 incidentes ocurridos el año anterior, 148 fueron provocados por choques vehiculares. De estos, la CNFL recuperó los costos de reparación del 61% de las estructuras afectadas, es decir, 90.

El monto recaudado aumentó en un 36% en comparación al 2017, cuando se recuperaron ¢89,7 millones por 106 postes, de 188 quebrados.

El director de Asesoría Jurídica de la CNFL, Guillermo Sánchez Williams, explicó que acercarse temprano al infractor agiliza un proceso judicial que puede durar hasta dos años.

“En primera instancia, la institución calcula en término de tres días los costos relacionados con la reparación. Posterior a esto, se le notifica al involucrado en el incidente para acordar un arreglo extrajudicial. En caso contrario, se debe acudir a un tribunal para contar con una resolución condenatoria”, afirmó Sánchez.

El tiempo promedio de atención oscila entre las 6 y 10 horas, según la ubicación del poste dañado y la complejidad del sistema de distribución eléctrica,

En el 2017 y 2018, los sectores más afectados por la caída de postes por causas no naturales fueron La Uruca, Coronado, San Rafael de Alajuela, Tres Ríos, Santa Ana, San Pedro de Montes de Oca, Moravia y Escazú.

Algunos de los mayores perjuicios que provocan los daños a estas estructuras son los cortes eléctricos. De hecho, el 3 de diciembre pasado, una colisión dejó a 400 abonados sin luz en Tibás.