Servicios

CNFL explora en banca estatal mejores condiciones para su deuda en dólares

Al cierre del 2020, subsidiaria del ICE debía $117,1 millones ligados a planta hídrica Balsa Inferior y el Parque Eólico Valle Central

En busca de mejores condiciones para gestionar sus deudas, especialmente, las obligaciones en dólares, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) asegura que desde 2019 toca las puertas de bancos estatales.

La subsidiaria del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) adeudaba al 2020 $117,1 millones (unos ¢72.683 millones), correspondientes a cuatro préstamos con los cuales financió dos obras de generación: la hidroeléctrica Balsa Inferior (Florencia de San Carlos) y el Parque Eólico Valle Central (Santa Ana).

Ambas instalaciones, confirmó la empresa, representan casi el 100% de su deuda en dólares.

Aparte, debía ¢112.283 millones, como revelan los estados financieros con corte a diciembre del 2020.

Esas obligaciones en colones incluían otros préstamos, emisiones de bonos, pagos por arrendamientos y dineros adeudados a su casa matriz (el ICE), por inyecciones de capital para ayudarle a reestructurar cuentas.

Según Juan Manuel Casasola, director de Administración y Finanzas de la Compañía, desde finales del 2019 trabajan en la renegociación de deudas con diversos bancos.

“Durante el segundo semestre del año 2020 y primer semestre del año 2021 se avanzaron las negociaciones con el Banco Popular, Banco de Costa Rica (BCR) y Banco Nacional (BN), negociando el refinanciamiento de dichos créditos”, precisó.

Con el Banco Popular, dijo, se concretó en junio una transacción para pagar obligaciones pendientes al ICE (un convenio de pago y un refinanciamiento para la serie B-1 de bonos) y se cancelaron saldos de créditos con Scotiabank y el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa), todos en dólares. Además, se canceló un crédito de corto plazo con el Popular.

Entretanto, con el BCR y el BN, la Compañía procura pasar a colones su deuda en dólares y refinanciarla en esa primera moneda.

De esa forma, añadió Casasola, pretenden reducir su exposición al riesgo cambiario (subidas del colón frente al dólar) que los obligarían a desembolsar más dinero si dejan en dólares todas sus obligaciones.

Su búsqueda de mejores condiciones coincide con uno de los objetivos de la intervención que alista el ICE en las finanzas y actividades de su subsidiaria.

La idea, anunció en junio su casa matriz, consiste en renegociar préstamos y trasladar dólares a colones cuanto sea posible de los créditos.

Esa “reingeniería financiera” del ICE en su filial llega por pedido directo del presidente de la República, Carlos Alvarado, quien habló en mayo de “malas decisiones” de la CNFL que hoy comprometen la estabilidad financiera del ICE en referencia a proyectos eléctricos “mal planificados y ruinosos”.

Balsa Inferior pasó de un costo estimado inicial de $75 millones a uno real de $361 millones, mientras que el Parque Eólico, de $21 millones a $54 millones.

Venta de activos

Sobre la posibilidad de vender activos (como también lo ha considerado el ICE), Casasola comentó que ellos realizan un estudio financiero y técnico de terrenos que pueden resultar atractivos en el mercado inmobiliario.

“En este momento no se puede indicar puntualmente cuáles de estos terrenos podrían ser sujetos de venta y que el mercado los adquiera”, indicó.

Sobre una salida de personal de la CNFL en el marco de la intervención del Instituto, el vocero únicamente indicó que hace seis años se tomaron acciones para mejorar la eficiencia de los procesos y la estructura funcional de la empresa.

Hasta ahora, el ICE se ha reservado las acciones específicas que tomará en la CNFL, aunque al anunciar el plan, a finales de junio, adelantó que revisará los contratos de mantenimiento en los activos de la Compañía como parte de su propia valoración técnica de inmuebles no estratégicos.

La nueva hoja de ruta de la CNFL aún permanece en revisión final por parte del Consejo Directivo del ICE.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.