Por: Patricia Recio.   14 febrero

"Conviértete y cree en el Evangelio".

"Polvo eres y al polvo volverás".

Con este llamado y una cruz de ceniza en la frente, fieles católicos de Costa Rica y y todo el mundo comenzaron su caminar hacia la Semana Santa.

Ayuno, reflexión, arrepentimiento y reconciliación acompañan a los creyentes en este tiempo de cuaresma, previo a la Semana Mayor, que será del 25 de marzo, con el Domingo de Ramos, al 1.° de abril, Domingo de Resurrección.

Sofía Gamboa Pérez, de seis años, acudió a la misa que se realizó la mañana de este miércoles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago. La niña es vecina de El Guarco. Foto: Rafael Pacheco
Sofía Gamboa Pérez, de seis años, acudió a la misa que se realizó la mañana de este miércoles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago. La niña es vecina de El Guarco. Foto: Rafael Pacheco

"La razón de ser del tiempo de Cuaresma es la preparación para la Pascua: la liturgia cuaresmal prepara a celebrar el Misterio Pascual, tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles que rememoran el bautismo y hacen penitencia", indicó la Conferencia Episcopal en un mensaje enviado en razón a esta celebración.

Precisamente, la ceniza que ponen este miércoles los católicos es considerada un símbolo de humildad.

Ayuno, penitencia y reflexión dan sentido a la cuaresma. Aquí, dos fieles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago.
Ayuno, penitencia y reflexión dan sentido a la cuaresma. Aquí, dos fieles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago.

Muchos adultos y algunos jóvenes y niños acudieron a templos de todo el país para cumplir con este ritual.

El sacerdote Fabricio Sánchez con la colaboración de ministros extraordinarios de la comunión impuso la cruz de ceniza a los fieles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago. Foto: Rafael Pacheco
El sacerdote Fabricio Sánchez con la colaboración de ministros extraordinarios de la comunión impuso la cruz de ceniza a los fieles en la catedral de Santiago Apóstol, en Cartago. Foto: Rafael Pacheco

La celebración de la Cuaresma data del año 384 después de Cristo.