13 diciembre, 2015
El arzobispo Quirós, acompañado por varios sacerdotes y un grupo de feligreses abrió este domingo la puerta de la Misericordia para este año Santo que termina en noviembre del 2016.
El arzobispo Quirós, acompañado por varios sacerdotes y un grupo de feligreses abrió este domingo la puerta de la Misericordia para este año Santo que termina en noviembre del 2016.

Luego de una peregrinación pequeña entre la iglesia de la Soledad y la Catedral Metropolitana, el arzobispo de San José, José Rafael Quirós, inauguró la puerta de la Misericordia en este último templo.

Los fieles que asistieron a la peregrinación con una confesión reciente y oraron por el Papa ganaron indulgencia plenaria. Lo mismo pasará con quienes cumplan con esto en próximos días.

Al inicio de la celebración, el arzobispo bendijo agua y la asperjó a los presentes para luego proseguir con la misa.

Un rito similar se realizó durante la mañana en Ciudad Quesada, Pérez Zeledón y Tilarán, mientras que a las 4 p. m. se inició en Puntarenas y a las 6 p. m. estaba programado para iniciarse en Cartago. Limón lo hará el domingo 30 de diciembre al celebrar 21 años de haberse erigido como diócesis.

"Cruzar la puerta de la Misericordia no tiene ningún sentido mágico, sino que significa la misericordia de Dios que acoge al pecador", dijo el obispo Quirós. El rito está en consecuencia con las acciones del año Santo dictado por el papa Francisco.

A las 3:30 p. m. comenzó la caminata en San José.
A las 3:30 p. m. comenzó la caminata en San José.

Quirós recordó que este año se debe redescubrir el sacramento de la confesión y mostró su preocupación por los 530 homicidios acaecidos este año en Costa Rica, diciendo que obedecen a las consecuencias de buscar el dinero como fin último.

Sostuvo que el papa Francisco pide no caer "en la terrible trampa de pensar que la vida depende del dinero" y que "ante él todo se vuelve vano".

Quirós llamó a los fieles a superar todo resentimiento y a perdonar, así como a compartir en familia y que los padres estén presentes en la vida de sus hijos.