Por: Patricia Recio.   8 enero

Empresarios turísticos temen que el accidente aéreo ocurrido el domingo 31 de diciembre en Bejuco de Nandayure en Guanacaste, en el que perdieron la vida 10 turistas estadounidenses y dos pilotos costarricenses, genere un efecto negativo en la atracción de visitantes.

La avioneta siniestrada en la que perdieron la vida 12 personas, pertenecía a la empresa Nature Air.
La avioneta siniestrada en la que perdieron la vida 12 personas, pertenecía a la empresa Nature Air.

Algunas publicaciones de medios extranjeros incluso indican a los viajeros que se abstengan de utilizar vuelos domésticos en nuestro país, al tiempo que agencias de viajes aseguran que ya hay cancelaciones o que optaron por modificar los planes de viaje.

Avioneta de la empresa Natural Air se estrella en Nandayure, Guanacaste

"Después de un accidente aéreo costarricense que mató a 10 estadounidenses esta semana, el exjefe de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (National Transportation Safety Board, NTSB por sus siglas en inglés) tiene un claro mensaje para los ciudadanos estadounidenses que piensan inscribirse en tales vuelos: No lo hagas".

Así inicia un artículo de Fox News en el que el experto mencionado asegura que "estos vuelos turísticos privados no tienen el tipo de supervisión y regulación que tenemos con la aviación comercial en los Estados Unidos".

Otro experto citado en la misma nota, el abogado especializado en aviación Ladd Sanger, va más allá: "debes comprender que el riesgo de subirte a un avión de un solo motor en un país del tercer mundo es significativamente más alto que volar en un avión comercial con dos motores y dos pilotos profesionales en los Estados Unidos”, indica.

"Debes comprender que el riesgo de subirte a un avión de un solo motor en un país del tercer mundo es significativamente más alto que volar en un avión comercial con dos motores y dos pilotos profesionales en los Estados Unidos”, Ladd Sanger, abogado experto en aviación en Estados Unidos

Para la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo, Isabel Vargas, esta es una publicación "bastante atrevida" que les genera preocupación a los empresarios y que debería ser refutada por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

Vargas aseguró que ese tipo de publicaciones pueden afectar la imagen del país porque la seguridad es el principal factor que toma en cuenta un viajero al elegir un destino.

Según las cifras del Instituto Costarricense de Turismo, hasta octubre del año pasado, de 2,4 millones de turistas que habían ingresado al país ese año, 988.403 provenían de Estados Unidos.

El director de Aviación Civil, Ennio Cubillo, también catalogó la información como una posición poco acertada.

“Es una posición muy subjetiva, utilizar una fatalidad que eventualmente se puede dar en cualquier país y en cualquier espacio aéreo (...) es una afirmación poco acertada y muy falta de información. Decir que existe una deficiencia por parte de la autoridad me parece muy irresponsable”, afirmó Cubillo.

"“Es una posición muy subjetiva, utilizar una fatalidad que eventualmente se puede dar en cualquier país y en cualquier espacio aéreo (...) es una afirmación poco acertada y muy falta de información. Decir que existe una deficiencia por parte de la autoridad me parece muy irresponsable", afirmó Cubillo.

El director de Aviación insistió en que en Costa Rica existe un plan de vigilancia donde se verifica que todos los operadores estén actuando según las recomendaciones de la normativa internacional.

Cancelaciones y cambios

Aunque la presidenta de Canatur, aseguró que aún es muy pronto para determinar si hay un efecto negativo entre los viajeros, tour operadores consultados por La Nación indicaron que desde el accidente han recibido cancelaciones y cambios en los viajes que incluían transporte aéreo dentro del país.

Michael Kaye, presidente de la agencia Costa Rica Expeditions aseguró que hasta el viernes habían recibido unas cinco solicitudes de cancelaciones.

“La cosa es que se cancela el viaje entero, porque están preocupados sobre la seguridad el país en general, porque imagínese alguien que tiene programado volar de San José a Puerto Jiménez, le decimos son 12 horas en carro, entonces lo que hacen es que cancelan el viaje”, dijo Kaye.

Añadió que además han atendido gran cantidad de consultas relacionadas a la seguridad aérea en el país.

Situación similar mencionó Ericka Kristaly, encargada de mercadeo de la empresa Camino Travel.

En su caso aseguró que debieron reorganizar y cancelar unos 30 vuelos que tenían programados entre enero y junio con la aerolínea Nature Air.

En algunos casos, explicó, la decisión se dio tras conversar con los clientes y en otros por directrices de las compañías que tenían contratados paquetes.

De acuerdo con un artículo de The New York Times , agencias estadounidenses también han tomado decisiones similares.

Según la publicación, desde el accidente los operadores turísticos han estado recibiendo consultas de viajeros actuales y futuros sobre alternativas de transporte.

Por ejemplo el presidente de la compañía Austin Adventures, aseguró que la “buena noticia es que a cualquier lugar que puedas volar, también puedes conducir”.