Yeryis Salas.   11 septiembre
Diferentes grupos voluntarios colaboraron en labores de cocina en el Hospital San Vicente de Paúl. Foto: Comunicación San Vicente de Paúl.

Decenas de mujeres voluntarias acudieron a los hospitales San Vicente de Paúl y San Juan de Dios para lavar ollas y chupones o repartir comida a los enfermos, en ausencia de los empleados de cocina que participaron este lunes y martes en la huelga contra la reforma fiscal.

En el San Vicente de Paúl, en Heredia, se ausentó un 10% del personal, principalmente del servicio de Nutrición. Allí asistieron en la cocina 11 voluntarias de diferentes grupos que reúnen a sobrevivientes de cáncer de mama, así como personal de la capilla del hospital, llamada Pastoral de la Salud.

Entre estas agrupaciones están la Asociación de Mujeres en Rosa (Amuro), el grupo de artesanas Yomarosa y la Fundación Adamas.

“Cuando pasa una situación específica siempre contamos con los grupos voluntarios. Esta vez los convocamos porque necesitábamos personal para servir el almuerzo, lavar ollas, chupones y platos. Como son las fuerzas activas de la comunidad, ellas llegaron a colaborarnos”, dijo Yomayra Méndez, coordinadora de grupos voluntarios del San Vicente de Paúl.

En total 11 mujeres se ofrecieron de voluntarias este lunes y martes. Foto: Comunicación Hospital San Vicente de Paúl.

Rodríguez indicó que este martes, desde las 6 a. m., llegaron mujeres a colaborar con el desayuno, y en el transcurso del día se incorporaron más voluntarias para el almuerzo y el café.

“Ellas han sido fundamentales, son un grupo de mujeres que siempre se ha caracterizado por ayudar al hospital cuando hemos tenido necesidades”, afirmó Mario Ruiz, subdirector del centro médico.

Estos grupos acumulan alrededor de 240 personas, en su mayoría pensionadas. Ruiz explicó que se encargan de acompañar en el proceso a las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama. También atienden niños y adultos mayores.

En el Hospital San Juan de Dios el servicio de reparto de alimentos lo suplieron las damas voluntarias, lideradas por Luisa Ureña, quien tiene 23 años de participar en esta labor.

Este lunes y martes se dividieron en grupos para lograr realizar más trabajos de lo usual. Solo en la mañana acudieron 30 mujeres.

“Colaboramos con el baño de pacientes, haciendo las camas, alimentándolos, haciendo trámites de exámenes, llevándolos a hacerse exámenes como un TAC y a rayos X”, detalló Ureña.