Juan Fernando Lara. 20 agosto
Funcionarios de Jasec en febrero de 2017 instalaron cables de fibra óptica en Paraíso de Cartago como parte de servicios que esa empresa empezó a vender entre sus clientes. Foto: Rafael Pacheco
Funcionarios de Jasec en febrero de 2017 instalaron cables de fibra óptica en Paraíso de Cartago como parte de servicios que esa empresa empezó a vender entre sus clientes. Foto: Rafael Pacheco

Errores de cálculo libraron a los abonados del servicio de luz en Cartago de un aumento escalonado de 22% del servicio, luego que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) detectara falencias en el ajuste solicitado por la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico de Cartago (Jasec).

Jasec planteó la necesidad del aumento en mayo anterior para financiar sus operaciones y cubrir un déficit de ¢3.385 millones del 2017.

Conforme el pedido, su aspiración era subir 6% su tarifa de distribución (la que pagan los consumidores) para todo el año 2019. Al año siguiente el incremento en el costo del suministro sería de 6,8% y se añadiría un 9,5% más en el 2021, según consta en el estudio tarifario ET-020-2018.

Esto habría elevado los cargos fijos de los abonados residenciales de ¢2.157 a ¢2.240 al cabo de tres años (¢83 más) y que cada kilovatio consumido en el bloque de menos de 200 Kilovatios Hora (Kwh) por mes pase de ¢71,91 a ¢74,68 en el mismo período.

Si se aprobaran todas las alzas, una familia que hoy consuma 190 Kwh por mes iba a pasar de cancelar ¢15.819 por esa energía a pagar ¢16.429 por el mismo consumo al 2021 (¢610 adicionales).

En el bloque sobre 200 kwh, el valor por kilovatio iba a subir de ¢88 a ¢91,41 al final de los tres años. Así, una familia que consuma 210 kwh por mes pasaría de pagar ¢17.419 a ¢17.536 (¢3.117 extra).

La Aresep rechazó de plano el pedido por varias inconsistencias en los cálculos de Jasec. Por ejemplo, porque estimó la generación de ingresos tomando como referencia un pliego tarifario incorrecto.

Específicamente, usó como referencia un conjunto de tarifas publicadas en la resolución ET-045-2017 el 27 de setiembre del 2017 (y que iban a vencer el 31 de diciembre del 2018) en vez del pliego tarifario de la resolución ET-043-2017 publicado el 26 de setiembre del 2017. Ese detalla todas las tarifas a partir de enero del 2019.

Así se indica en la resolución de la Aresep RE-0076 de la Intendencia de Energía de la Aresep emitida el 17 de agosto anterior.

Solo ese punto, explica la resolución, provoca una discrepancia entre los ingresos vigentes y los solicitados de 4,37% al considerar el mercado estimado por Jasec para los años 2019, 2020 y 2021.

El efecto para los abonados es que, en vez de un aumento escalonado de 22% al 2021 habrían sentido uno de 24%. De no haberse detectado el error, los ajustes habrían sido en realidad de 7,38% en 2019, 7,1% en 2020 y 9,77% en el 2021.

Aunado a lo anterior, explica la resolución, “es imperioso señalar que el cálculo de la liquidación de inversiones, mercado y financiera no se realizó correctamente”.

Este otro error, explica la Intendencia de Energía, también genera un impacto sobre los ingresos previstos y por ende en los precios de la energía para el período cuando se iban a variar las tarifas (2019 al 2021). Según la Aresep, esto agudiza que el costo de generar la energía luego se traduzca en un valor sobrevalorado o subvalorado al momento de cobrarlo a los clientes.

Esto cobra interés, apunta la resolución, al considerar que Jasec compra alrededor de 20% de la energía que distribuye.

Según argumentó la Junta en su solicitud de mayo, con el ajuste global a partir del 2019 buscaba “dar recursos a necesidades de operación e inversión” en los próximos años, dadas supuestas limitaciones con las tarifas autorizadas hoy por la Aresep.

Jasec explicó entonces que la solicitud también responde a la liquidación de ingresos, gastos e inversiones del año 2017, la cual le dejó un faltante de ¢3.385 millones para seguir atendiendo sus operaciones.

Ese balance contable confirmó previsiones de que Jasec tenía altísimas posibilidades de sufrir millonarias pérdidas en el negocio de fibra óptica que lanzó en el 2015, debido a debilidades en sus proyecciones de rentabilidad, como lo indicó la Contraloría General de la República en el 2017.