Juan Fernando Lara. 3 septiembre
8/1/2018. San José. Recorrido por paradas de bus en San José para ilustrar el tema de inflación en los servicios públicos como lo es el trasporte de autobuses. En la foto esta el chofer Cristian Gutiérrez de la ruta Tres Ríos por calle vieja. Foto Adrián Soto.
8/1/2018. San José. Recorrido por paradas de bus en San José para ilustrar el tema de inflación en los servicios públicos como lo es el trasporte de autobuses. En la foto esta el chofer Cristian Gutiérrez de la ruta Tres Ríos por calle vieja. Foto Adrián Soto.

La pretensión de los autobuseros de que sus cifras de usuarios vuelvan a ser tomadas en cuenta para el cálculo de pasajes permanece congelada.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) aceptó volver a incluir esos insumos para fijar tarifas, sin embargo todavía falta definir bajo qué criterios lo hará.

La cifra de pasajeros movilizados es la variable más importante al determinar la tarifa, pues según aumente o baje la demanda, el pasaje se abarata o encarece.

Los transportistas habían perdido la exclusividad de proveer el dato más estratégico (cuántas personas trasladan) después de que en la fórmula de cálculo aprobada en febrero del 2016 se acordara recibir solo datos oficiales de demanda de pasajeros, es decir, información proveniente o del Consejo de Transporte Público (CTP) o de estudios de la propia Aresep. Aquella decisión pretendía evitar cualquier posible discrecionalidad de los empresarios al aportar los datos.

No obstante, la Junta Directiva de la Aresep acordó cambiar la aplicación de la metodología tarifaria a la que se han opuesto los empresarios y se volverá a considerar válidos los registros de sistemas automáticos (barras de los buses) para conteo de pasajeros, así como las estadísticas mensuales reportadas por los transportistas, según se publicó en La Gaceta el 3 de mayo.

Pero, si bien la Aresep cedió a presiones del sector para retomar sus estadísticas, aún no define el llamado “intervalo de confianza”; un protocolo de cómo se utilizarán las cifras de pasajeros de los empresarios y las cifras oficiales al estimar cuántas personas utilizan una u otra ruta.

Así lo explica la resolución RIT-104-2018 de la Intendencia de Transportes de la Aresep a raíz de un aumento en los pasajes que autorizó a la empresa Transvi S.A. a cargo de la ruta 25 (San José-Calle Blancos -Montelimar -San Antonio y viceversa). La tarifa pasó de ¢210 a ¢250; ¢40 más (19% de incremento) según indica la resolución publicada el pasado 22 de agosto en el Diario Oficial La Gaceta.

La resolución aclara que para ese ajuste se excluyeron registros de las barras de autobuses de la empresa Transvi S. A., debido a que el Centro de Desarrollo de la Regulación aún trabaja en el protocolo para normar aspectos faltantes de cómo se validarán las estadísticas de los empresarios. Una vez creado, el protocolo debe además aprobarse en la Junta Directiva de la Aresep.

Como está en elaboración, cita la Intendencia, el protocolo tampoco será un procedimiento de pleno conocimiento por parte de los operadores del servicio y de los usuarios del mismo.

Esto, según la Intendencia, aumenta la posibilidad de riesgo a la hora de resolver un ajuste de tarifa; puesto que se causaría una indefensión a los pasajeros si primero no se somete ese a algún proceso de consulta o audiencia pública.

La Intendencia señala así que, sin ese “intervalo de confianza” para validar estadísticas, por ahora se excluyen de los ajustes datos de los transportistas.

Esa instancia lo pone claro: “Este punto resulta fundamental, ya que, como se mencionó anteriormente, disminuir la discrecionalidad en la toma de decisiones en materia tarifaria reduce el riesgo de que la fijación tarifaria sea objeto de recursos o de interposición de demandas ante estrados judiciales”, indica la resolución.

Alzas en trámite

Esto implica que futuras fijaciones tarifarias de los autobuseros correrían la misma suerte por ahora, como sería el caso de tres solicitudes hoy bajo análisis.

El primer caso corresponde al expediente ET-035-2018 para subir la tarifa de las ocho rutas a cargo de la empresa Autotransportes Cepul S. A. que brinda el servicio a comunidades de la zona sur del país como San Vito, Sabalito, Ciudad Neily y comunidades aledañas.

La solicitud ya se admitió para análisis y plantea aumentos que oscilan entre 20% y hasta 422% respecto a los pasajes vigentes para dichos recorridos y sus ramales. En algunos casos, las pretensiones de la compañía llegan a ¢835 adicionales al costo actual.

La compañía Autotransportes Sabana Cementerio también presentó un pedido de 114% de aumento en el servicio de la ruta 2 y 2-A (San José - Sabana Cementerio y San José - Barrio La Pitahaya; respectivamente). La solicitud se tramita bajo el expediente ET-042-2018 y está en etapa de verificación de requisitos antes de admitirse.

De llegar a aprobarse, como lo planteó la empresa, las tarifas pasarían de ¢145 a ¢310 en ambas rutas.

También la empresa Autotransportes San Antonio S. A., pidió un aumento para nueve rutas entre San José, Tirrases, San Francisco, San Francisco de Dos Ríos, barrio Fátima, Río Azul, Patarrá, Guatuso y Linda Vista entre otras comunidades.

El pedido plantea alzas entre 17% y 20% según indica el expediente ET-041-2018 que permanece también en proceso de verificación de requisitos.