Shirley Vásquez. Hace 3 días
Doña Mayra y don Rónald trabajan en equipo para mantener bonito el barrio. Al lado la línea férrea. Foto: Shirley Vásquez
Doña Mayra y don Rónald trabajan en equipo para mantener bonito el barrio. Al lado la línea férrea. Foto: Shirley Vásquez

Se cansaron de ver la basura acumulada y el zacate alto, pero en vez de quejarse y esperar a que alguien más lo hiciera, se pusieron manos a la obra.

Sí, desde hace más de 15 años, Mayra Villalobos y Rónald Vega se ocupan de recortar los arbolitos y mantener limpias las aceras y ahora hasta las orillas de la línea férrea cercanas a su casa en barrio Invu Las Cañas, en Alajuela.

“Diay, un día, hace muchos años, me molestó ver tanta basura y el zacate tan alto ahí arriba en la zona de las alamedas del Invu # 1, y le tomé fotos a la basura que había, como sillones, escombro y otros más; las mandé a la Municipalidad y les pedí que por favor le dieran mantenimiento a esa zona, porque eso era desagradable, y bueno limpiaron, dejaron muy lindo, pero luego al poco tiempo ya el zacate estaba alto otra vez.

“Ahí fue cuando le dije al flaco (su esposo): ‘¿Por qué no limpiamos y cortamos ese zacate?; porque ya que la Muni no lo hace, no debemos esperar a que vengan, uno tiene que cuidar el lugar donde vive... Y bueno algunos vecinos les molesta que uno lo haga, pero la mayoría se alegra, eso sí, son muy pocos los que nos ayudan”, explica doña Mayra, mientras don Rónald batalla contra la hierba crecida.

Ellos son padres de 5 hijos y tienen 3 nietos, pero como ya quedaron solos, aseguran que les queda mucho tiempo. ¿Qué mejor que usarlo para contribuir con la comunidad en algo que además los relaja?

Por eso, no es extraño verlos con machete y tijera en mano, o bien, la escoba para barrer aceras y cunetas. Con los años, compraron hasta una máquina chapeadora que facilita el trabajo.

Reconocen que algunos vecinos no recibieron con alegría la compra, pues cuando cortan con la máquina lo hacen a las 6 a. m. para no llevar tanto sol, y el ruido pone en pie a más de uno.

“La mayoría de vecinos nos agradecen, nos dicen que hacemos el trabajo que debería de hacer la Municipalidad, pero bueno creo que uno no debe esperar que los demás hagan las cosas.

“También es curioso, la gente en los carros baja la velocidad y nos toman fotos, nos dicen que bien hecho, qué nos está quedando lindo. En fin, son cosas que uno agradece y sabe que lo está haciendo bien”, comenta doña Mayra.

Ronald Vega asumió como suya la corta de zacate en su barrio como contribución a la comunidad. Vive en el Invu Las Cañas de Alajuela. Foto: Shirley Vásquez
Ronald Vega asumió como suya la corta de zacate en su barrio como contribución a la comunidad. Vive en el Invu Las Cañas de Alajuela. Foto: Shirley Vásquez

No han faltado los malos entendidos, pues un día fueron a recortar la orilla de la línea sobre el Invu #2, y hubo lugareños que aseguraron que se estaban ganando “buena plata” con la Asociación de Desarrollo, cuando en realidad nunca han recibido un cinco ni lo hacen en espera de pago.

“Lo que hacemos, lo hacemos de voluntad y ganas de ver la comunidad bonita”, afirma ella.

Don Rónald combina sus labores con su trabajo en la Cervecería Costa Rica en jornada nocturna, por lo que durante el día descansa un poco, pero como él mismo lo dice, no puede quedarse “quedito”.

“Yo paso siempre activo, haciendo algo, trabajo manualidades en madera, me gusta estar inventando cosas y todas quedan en casa, ambos trabajamos manualidades y nuestra casa parece una tienda”, describe.

Pero lo que le quita cualquier estrés es ir a cortar el zacate y limpiar los alrededores. A veces llega del trabajo y solo se toma un café, antes de comenzar estas tareas autoimpuestas.

“Es cansado, pero vale la pena ver todo limpio y como debe ser; sin embargo, rápidamente la gente tira basura, no les importa ver sucio y tiran escombros a la orilla de la línea, tiran de todo, sillones, electrodomésticos y bueno eso da mucha cólera, porque no se lo lleva el camión, hay que esperar la recolección de basura no tradicional y no es muy seguido, pero ahí vamos poco a poco tratando de que se vea limpio.

“Yo siempre les digo a mis hijos y a quienes me conocen: ‘Al chancho como lo críen”. La gente que hace esas cosas y que se molesta por ver así de limpio es porque seguro viven en el desorden’”.

La pareja asegura que mientras tengan salud, continuarán con esta “bendición”. Y si algún momento otro vecino quisiera unirse, será bienvenido.

Mayra Villalta y Rónald Vega procuran mantener arregladas las aceras del barrio, desde hace unos 15 años. Foto: Shirley Vásquez
Mayra Villalta y Rónald Vega procuran mantener arregladas las aceras del barrio, desde hace unos 15 años. Foto: Shirley Vásquez