Ángela Ávalos.   6 junio, 2018
Aficionados de Costa Rica esperan el comienzo del partido de cuartos de final del Mundial de Fútbol de Brasil 2014, que Holanda y Costa Rica disputaron en el Arena Fonte Nova de Salvador, Brasil, el 5 de julio de 2014. Foto: EFE

Los patronos están en todo su derecho de marcar la cancha a los empleados que quieran ver el Mundial en horas laborales, con la definición de las reglas del juego y, de ser el caso, sacar las "tarjetas rojas y amarillas" que sean necesarias si detectan abusos, como ausencias, llegadas tardías o incapacidades injustificadas.

A las puertas del Mundial Rusia 2018, que se inicia el próximo jueves 14 de junio, los trabajadores deben tener bien claro que su jefe tiene la potestad de autorizar o no si les da tiempo para ver los juegos.

Deben saber, además, que la empresa para la cual trabajan no está obligada legalmente a hacer concesiones por actividades como esta, advirtió el abogado especialista en derecho laboral, Randall González Solano, del bufete BLP.

Costa Rica participará por quinta vez en ese justa deportiva.

En su primera ronda en Rusia, la Selección Nacional tiene programado el partido contra Serbia el domingo 17 de junio, a las 6 a. m.

Luego jugará contra Brasil una semana después, el viernes 22 de junio, a las 6 a. m. Cierra la fase de grupos ante Suiza, el miércoles 27 de junio, al mediodía.

Con excepción del 17 de junio, los demás son días laborales.

González recomienda a los empresarios que, de cara a este Mundial, definan internamente las reglas que deben seguir sus colaboradores, y luego las comuniquen clara y oportunamente por los medios oficiales de la empresa.

Gonzalo Delgado, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep), advirtió que el manejo de este tema es "muy propio de cada empresa".

"Consideramos importante que las jefaturas resuelvan con sus colaboradores eventuales permisos para ver las transmisiones. Eso sí, dejando en claro que se deben respetar tanto los derechos como las obligaciones de cada una de las partes", recomendó Delgado.

Recomendaciones a los patronos de cara al Mundial Rusia 2018

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), por su parte, aún no ha emitido ninguna directriz especial para reforzar la emisión de incapacidades por enfermedad, confirmó el gerente administrativo de esa institución, Rónald Lacayo Monge.

El presidente ejecutivo de esa institución, Fernando Llorca Castro, explicó que el control cruzado que permite el nuevo sistema digital para el otorgamiento de incapacidades, ayudará a mantener a raya un eventual incremento en estas solicitudes causado por los partidos, sobre todo aquellos en los cuales participará la selección nacional.

Sin embargo, ese sistema digital solo funciona en el Área de Salud de Barranca y en el Hospital Monseñor Sanabria, ambos en Puntarenas, por lo que su alcance por ahora es todavía limitado.

Entre los últimos dos mundiales (Sudáfrica 2010 y Brasil 2014), la cantidad de personas que se incapacitaron se redujo sustancialmente debido a los controles que en su momento realizó la Caja.

Se pasó de 87.359 personas incapacitadas en el Mundial de Sudáfrica, a 50.043, en el de Brasil 2014.

Incapacidades mundial
Abusos pueden traer despidos

La primera recomendación de los especialistas en derecho laboral es que tanto patronos como trabajadores tengan bien claras las reglas del funcionamiento empresarial durante estos días. Todo con el objetivo de evitar abusos.

Llegadas tardías sin justificación, incapacidades por enfermedad simulada, o ausencias injustificadas, son motivo de despido sin responsabilidad patronal.

Dentro de las negociaciones a las cuales pueden llegar patronos y trabajadores está el manejo de los horarios.

"Es recomendable que los patronos se pregunten qué van a hacer. Hay unos partidos a las 6 de la mañana, otros al mediodía. Se recomienda definir si se va a permitir que la gente entre más tarde y se negocia para que compensen ese tiempo al final del día, o si se van a cambiar los horarios de entrada.

"Cambiar horarios no es lo mismo que permitir llegar tarde. Es diferente. También hay empleados que no pueden llegar tarde. Por ejemplo, recepcionistas que deben estar atendiendo llamadas a las 8 a. m. A ellos no se les podría permitir, pero sí a otros con diferentes funciones dentro de la empresa", explicó Randall González.

El empleador puede valorar si otorga o no permisos sin goce de salario, si autoriza vacaciones a quienes así se lo soliciten para esos días, o si realiza cambios de jornadas (por ejemplo, que un trabajador pida cambiar su horario matutino por el vespertino, de manera temporal; o realizar mezclas de jornadas).

Todos estos ajustes deben quedar consignados por escrito.

Instituciones como la Caja permitirán sacar vacaciones a sus funcionarios, según dijo Fernando Llorca. El jerarca aclaró que esto se hará "siempre y cuando no colapsen los servicios porque se van todos de vacaciones".

A los trabajadores Mundial Rusia 2018

Es importante que los empleados con tareas que implican algún riesgo de seguridad laboral (como operar montacargas o grúas), no pueden aspirar a que les permitan ver o escuchar los juegos mientras realizan sus tareas.

"Tenemos empresas donde se prohíben esas concesiones por la labor que realizan las personas, para no incumplir normas de seguridad", aclaró González.

"Se debe recordar que, si bien el empleador puede otorgar el espacio para ver los partidos, los colaboradores también están en la obligación de cumplir con sus labores.

"Los temas laborales urgentes necesarios para la operación del negocio deben atenderse. No se puede justificar su incumplimiento con base en la posibilidad que otorgó el patrono de ver el partido. Incumplimientos de esta índole podrían traer implicaciones en la operación y las sanciones disciplinarias correspondientes", advirtió la abogada Alexandra Aguilar, del bufete BLP.

Según los expertos en derecho laboral, las faltas más recurrentes durante los mundiales son las ausencias y el abandono de labores.

Por eso, recomiendan realizar recordatorios a los colaboradores sobre las políticas de asistencia a la compañía para prevenir eventuales abusos.