Por: Patricia Recio.  8 febrero

¿Cómo viven? ¿Quién los cuida? ¿Cuánto tiempo les dedican? ¿Cuáles son sus necesidades? Estas son algunas de las interrogantes que buscará responder la Encuesta Nacional de Dependencia y Cuidados que se comenzará a aplicar a partir del 3 de marzo.

Será la primera vez que se tendrá un análisis detallado sobre las condiciones en las que se desarrollan los niños menores de seis años, personas con discapacidad y los adultos mayores de todo el país.

La encuesta buscará conocer el estado de las poblaciones vulnerables y también sus cuidadores.
La encuesta buscará conocer el estado de las poblaciones vulnerables y también sus cuidadores.

Para descubrirlo se aplicarán cuestionarios con 280 preguntas a 3.000 familias, las cuales fueron previamente seleccionadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Los ítems incluyen información detallada sobre las características de la casa, facilidades como agua caliente o si cuentan con implementos como sillas para bañar a los adultos mayores.

De acuerdo con el Ministro de Desarrollo Humano, Emilio Arias, esa información les permitirá definir políticas que se alineen a los verdaderos requerimientos de las personas.

“No hay una evidencia en el país de las necesidades reales y no se ha contado con un proceso de evaluación que defina si los programas que se han construido para estas poblaciones tienen el perfil que verdaderamente necesita la persona que recibe el cuido”, explicó.

La encuesta busca identificar tanto las necesidades de cuido como las condiciones de sus cuidadores.

Por ejemplo, si se parte de la idea de que la mayoría de cuidadores son mujeres, y en muchos casos ellas terminan enfermándose y requieren otro tipo de ayudas, se debe determinar qué necesitan.

Una de las particularidades de esta encuesta es que no se enfocará en familias en pobreza extrema o pobreza básica, que son las que reciben ayudas mediante los programas sociales del Instituto Mixto de Ayuda Social. La intención es tener datos de todos los estratos y de todas las poblaciones.

“En el IMAS se atienden niños en pobreza extrema, pero la necesidad de cuido no solo la requieren las personas en pobreza extrema, hay una gran cantidad de familias en clase media, ahí se pueden valorar otras alternativas como el co-pago con la empresa privada”, explicó Arias.

Según el jerarca, ya comenzaron a buscar alianzas con empresas privadas, que quieren establecer modelos de cuido pero necesitan información sobre estandarización de servicios, calidad de infraestructura, entre otros.

Los insumos también podrán ser aprovechados por otras entidades del Gobierno, como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) al desarrollar redes de cuidados paliativos.

Además, a partir de los datos se podrá definir el uso de recursos públicos.

“Hay que analizar, natalidad, mortalidad, expectativa de vida para la infraestructura que vamos a requerir a futuro”, añadió el ministro.

Actualmente, un 10% de los ticos tienen 60 años o más (alrededor de 450.000 personas), pero en el 2050 las proyecciones demográficas disparan la cifra a más de un millón de habitantes; es decir, para aquel entonces ese grupo representará cerca del 30% de la población.

El cuido mixto (niños y adultos mayores en una misma infraestructura) también es algo que se podría valorar a partir de los resultados que se obtengan.

El jerarca recordó que los encuestadores estarán debidamente identificados. En cada hogar seleccionado se realizarán hasta tres intentos para recolectar la información.

La encuesta se financiará con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo. El costo de la encuesta es de $111.700.