Ángela Ávalos. 5 diciembre, 2019
Los recursos que se generaron para el extinto ICCC, se dirigieron a la atención del cáncer en la red de servicios de la CCSS. En la foto, uno de los cuatro búnkeres para aceleradores lineales en el Hospital México. Foto: Rafael Pacheco
Los recursos que se generaron para el extinto ICCC, se dirigieron a la atención del cáncer en la red de servicios de la CCSS. En la foto, uno de los cuatro búnkeres para aceleradores lineales en el Hospital México. Foto: Rafael Pacheco

Un proyecto de ley pretende revivir un ente que concentre todos los esfuerzos de lucha contra el cáncer.

Se trata del plan para crear el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) que estaría adscrito a la Gerencia Médica de la CCSS, con una junta directiva conformada por 11 miembros, una dirección ejecutiva, un consejo asesor con cinco expertos, y, al menos, diez direcciones en diferentes hospitales públicos.

La iniciativa es impulsada por siete diputados del Bloque Independiente Nueva República, uno del Partido Integración Nacional (PIN), y otro del Partido Restauración Nacional. El grupo es encabezado por la legisladora Carmen Chan Mora, del bloque de diputados independientes.

De acuerdo con la justificación del proyecto que se tramita bajo el expediente 21.373, lo que se busca es “realizar un aporte importante para reducir esos tiempos de espera y mejorar el servicio en la atención del cáncer”.

También pretende dedicar hasta un 30% de sus recursos “para financiar y promover programas de investigación oncológica”.

Los recursos para su funcionamiento provendrían de la creación de un paquete de impuestos:

- Un 10% de impuesto de todos los juegos de azar.

- Otro 10% sobre las utilidades netas anuales de los bancos estatales.

- Un incremento al impuesto específico de las bebidas envasadas sin alcohol.

- Un impuesto de 10% sobre las utilidades netas anuales del Instituto Nacional de Seguros (INS).

- Un impuesto específico de ¢5 a cada cigarro.

- Se modificaría la Ley general de control del tabaco para destinar un 55% de lo que se recaude por esa vía al Incan.

Ni la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ni el Ministerio de Salud tienen aún una posición oficial sobre este proyecto, el cual requeriría, si avanzara en la Asamblea, su respectiva reglamentación.

“Los servicios con los que contamos hoy son insuficientes para una detección temprana, diagnóstico correcto, una atención personalizada y humanizada, un tratamiento efectivo e ininterrumpido de los pacientes que padecen cáncer”, Carmen Chan, diputada PRN.

“No, no hay posición oficial. Se hicieron consultas a varias unidades, pero no hay una posición oficial y única. Todavía, a nivel de la Asamblea, el proyecto no ha caminado. Esto hizo que nos dedicáramos ahorita a otros temas”, explicó Gonzalo Azúa, director del proyecto de fortalecimiento de la atención integral del cáncer, en la Caja.

Salud, por medio de su oficina de prensa, manifestó que el expediente se analizará y posteriormente, se comunicará el criterio.

¿Revivir un muerto?

El cáncer es la segunda causa de muerte en Costa Rica, después de las enfermedades cardiovasculares.

Su impacto es importante en los servicios de salud. Según informó la CCSS, en el 2020 se esperan 13.997 casos nuevos de cáncer y entre 5.500 y 6.000 fallecerán por esa causa.

Al ser consultada por La Nación, la diputada Chan explicó que la intención es “reforzar los servicios existentes a partir de la unificación de criterios especializados, recopilación de estudios sobre el cáncer, para elaborar acciones, planes y estrategias más efectivas en función de la detección temprana, diagnóstico y tratamiento humanizado al paciente”.

El plan, dijo, inicia su camino en el Congreso, pues ni siquiera está asignado a una comisión. La iniciativa se introdujo el 30 de abril anterior.

Para ella, a la actual red le ha faltado coordinación efectiva de las necesidades y los protocolos a seguir. Según Chan, existe la necesidad de focalizar los esfuerzos en un instituto para aprovechar la especialización de médicos oncólogos y la atención concentrada por tipo de cáncer.

Este proyecto de instituto tiene un antecedente: el Instituto Costarricense Contra el Cáncer (ICCC), creado en 1998 con objetivos similares, aunque con una figura jurídica que se lo trajo abajo en pocos años y tras muchas críticas: fue constituido como un ente público no estatal.

El extinto ICCC tenía como objetivo construir un hospital especializado en la atención del cáncer, del cual se elaboraron varias maquetas, pero nunca vio la luz.

Diez años después de su creación, la Sala IV ordenó el cierre del ICCC, lo cual dejó $60 millones disponibles para la lucha contra el cáncer en manos de la CCSS.

"Los servicios con los que contamos hoy son insuficientes para una detección temprana, diagnóstico correcto, una atención personalizada y humanizada, un tratamiento efectivo e ininterrumpido de los pacientes que padecen cáncer.

“Proponemos este instituto como una idea que puede mejorar los servicios oncológicos y ser más accesible a pacientes en vulnerabilidad social, enfermos que no están en las estadísticas nacionales porque en los confines de Limón o de Puntarenas, por citar ejemplos, se resignan a morir ante la imposibilidad de invertir en su atención y acceder a servicios que solo están en la capital”, manifestó la diputada.