Patricia Recio. Hace 6 días
Estrategias como el llamado
Estrategias como el llamado "auto vac" en Ciudad Quesada han permitido a estas áreas de salud adelantarse en el proceso de vacunación, lo que atrae a visitantes de otras zonas donde la gestión es más lenta. Fotografía: Área de Salud de Ciudad Quesada

El avance de la vacunación en la zona norte y el cantón de Osa, en la zona sur, tienta a pobladores de comunidades vecinas y hasta de la Gran Área Metropolitana (GAM) a cambiar su domicilio para recibir con más prontitud la protección contra la covid-19.

Ante el fenómeno de los nuevos adscritos a los Ebáis de la región, el personal de salud ha tenido que afinar sentidos y elevar controles para evitar “trampas”.

Según explican, los llamados “turistas de vacunas”, como los bautizaron, comenzaron a ser detectados en mayo. Desde entonces, los funcionarios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) han insistido en que el proceso acelerado no significa que sobren vacunas para aplicar a los visitantes.

Para evitar engaños, las diferentes áreas tienen equipos que revisan el centro donde se inscribe el asegurado, los factores de riesgo que indica y detalles relacionados con la dirección de su casa y el Ebáis que citan de referencia, explicó Melvin Anchía Villalobos, epidemiólogo de la región Huetar Norte de la Caja.

“Si bien el usuario puede hacer un cambio en línea que permite dos veces al año máximo, hemos agarrado los listados para ver si hay personas que eventualmente hayan hecho adscripción en los últimos días y corroboramos si esa referencia o localización que indica el paciente es cierta o no.

“Con los Ataps (Asistentes Técnicos de Atención Primaria) que trabajan a nivel domiciliar y conocen las residencias, también trabajamos con la ficha familiar en la cual se puede buscar si es residente o no, si hay referencia, algún recibo, este tipo de controles tenemos que hacerlo”, indicó.

El funcionario dijo que mediante estos controles han rechazado una “cantidad importante” de personas que provienen de comunidades como como Palmares y San Ramón.

Según explicó, cuando se presentan estos casos de adscripciones recientes, se le hacen preguntas tan sencillas como como la dirección de su casa, a cuál Ebáis asiste, cuándo fue la última vez que consultó y la dirección del Ebáis.

“Es ahí donde se encuentran irregularidades e inmediatamente se levanta la alerta y se rechaza y no se procede a la vacunación”, dijo Anchía.

Una situación similar fue denunciada por encargados del área de salud de Osa en la zona sur del país.

Ahí, la noticia de que había un alto porcentaje de adultos mayores renuentes a vacunación, movilizó a decenas de personas a pensar que esas dosis podían estar siendo desaprovechadas.

Semanas atrás, la directora de Enfermería de esa región, Lorena Villalobos relató que detectaron un incremento en las adscripciones nuevas, que en su mayoría ponían como domicilio Uvita.

“Empezamos a ver que todas las personas nos decían ‘ahora vivo en Uvita o en Bahía’. Con eso hemos tenido que tener mucho cuidado porque si fuera el caso nos quedaríamos sin las vacunas de nuestra población”, dijo Villalobos.

La funcionaria explicó que el personal de redes solicita documentos para validar los datos cuando las personas acuden a registrarse.

También se detectaron usuarios que acuden diciendo que tienen un factor de riesgo, pero este no aparece indicado en el Expediente Digital Único en Salud (EDUS).

Según Villalobos, la situación empezó a repuntar luego de que se diera la noticia de que tenían un alto número de adultos mayores pendientes para completar el segundo grupo.

“Ya no hallábamos qué hacer, porque la gente llamaba todo el día y hasta se enojaban porque decían que las vacunas se estaban desperdiciando, pero desde que se empezó la campaña no se nos ha perdido una sola dosis. A pesar de que ha sido difícil, se ha hecho esfuerzo para ir aunque sea a la casa y se lo aplicamos.

“No crean que se van a a venir a Osa porque nos están sobrando las vacunas, no es así”, concluyó.

Cambio de domicilio

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), recalcó ante las consultas de este diario, que los asegurados tienen la responsabilidad de actualizar los datos en el EDUS y garantizar su veracidad.

Además recordaron que esa información se brinda bajo una declaración jurada. Eso aplica para el cambio de domicilio que se puede hacer dos veces al año, mediante el EDUS.

Este acto, la persona lo puede hacer dos veces al año mediante el uso del App EDUS, esto debido al beneficio de simplificación de trámites y para facilitar el acceso a los servicios en el menor tiempo posible, sin necesidad de desplazarse. Un tercer cambio de domicilio debe realizarse de forma física en el establecimiento de salud correspondiente”, añadieron.