Patricia Recio.   11 septiembre
Johanning aseguró que se mantendrá en el hospital el tiempo que deba esperar, hasta que le puedan hacer la cirugía. Foto: Albert Marín.

El temor de Johanning Quesada se hizo realidad este martes, cuando le notificaron que le darían la salida pues el Hospital San Juan de Dios no tiene capacidad de realizarle la cirugía por la que ha esperado casi una década.

Debido a la huelga que mantienen los sindicatos, ese centro médico está dando prioridad únicamente a las operaciones de emergencia o pacientes con fracturas importantes que podrían sufrir complicaciones.

Johanning Quesada, contó el lunes a La Nación que había sido internado hace una semana para realizarle la operación prostática que se le programó hace dos años y que requiere desde hace casi 10 años.

Este lunes era la fecha indicada, sin embargo, le dijeron que por la huelga debía esperar.

“Ahora resulta que me mandan una doctora y me dice que viene a negociar a ver si me voy para la casa, yo le dije que la salud no se negocia, yo necesito esta operación, si me voy para la casa van a pasar dos años otra vez y no me llaman para operarme (...) me salen con que no tienen personal, que no me podían ofrecer sabanas, alimentación, ese tipo de cosas. Yo pago un seguro y como cualquier asegurado el Estado tiene el deber de atenderme”, dijo.

El hombre de 61 años, se negó a abandonar el hospital y adelantó que su abogado más bien interpondría un recurso de amparo.

El jefe de cirugía del San Juan de Dios, Guido Siverio explicó que la decisión que tomó el centro ante la emergencia por la huelga, es que los pacientes con cirugías electivas recibirían el egreso pues “no tiene sentido que estén internados”.

Siverio aseguró que estos pacientes serán los primeros que llamarán una vez que se restablezcan los servicios.

Además, dijo que la medida se toma por el bienestar de ellos, ya que al estar internados se exponen a enfermedades o infecciones intrahospitalarias.

Asimismo, debido al paro de algunos trabajadores no se cuenta con todos los servicios para garantizar que reciba una adecuada alimentación u otras facilidades.

El lunes, el hospital solo contaba con tres de los 18 equipos quirúrgicos, lo que los obligó a cancelar 60 cirugías programadas.

Este martes, ese número subió a cinco equipos, sin embargo el recurso se dispondría para atender especialmente casos como adultos mayores con fracturas de cadera.