Irene Vizcaíno, Juan Fernando Lara Salas. 2 junio
A partir de este miércoles, no se podrá navegar por los canales de Tortuguero de 5 p. m. a 5 a. m. por disposiciones sanitarias y de seguridad. Foto: Jorge Castillo/Archivo
A partir de este miércoles, no se podrá navegar por los canales de Tortuguero de 5 p. m. a 5 a. m. por disposiciones sanitarias y de seguridad. Foto: Jorge Castillo/Archivo

La restricción vehicular se endurece desde este miércoles en 10 cantones fronterizos con Nicaragua, en un intento por evitar el ingreso de migrantes irregulares que eleven el riesgo de propagación de covid-19 en Costa Rica.

Con la decisión, los automotores no podrán circular en esos sectores entre las 5 p. m. y las 5 a. m. tanto entre semana como fines de semana.

La prohibición aplica en ese mismo horario para la navegación en cinco ríos o canales en la frontera norte.

Mientras tanto, en el resto del país, el horario de la restricción vehicular sanitaria se mantendrá de 10 p. m. a 5 a. m. de lunes a viernes.

El ministro de Salud, Daniel Salas, explicó que la intención es “limitar, impedir o dificultar la transmisión del virus” y la formación de clústeres (conglomerados de casos) más grandes en el país.

“Hay ciertas regiones que por su ubicación y dinámica poblacional, tienen un riesgo incrementado de clústeres. Y por ello se toma la decisión de ese tipo de restricción”, argumentó.

Michael Soto, ministro de Seguridad, declaró que las nuevas disposiciones se dan luego de que “información de inteligencia” revelara la existencia de movimientos nocturnos de personas que ingresan ilegalmente desde Nicaragua.

De ahí la restricción en horas de la noche.

“¿Qué significa eso? Que quien ande circulando a esas horas quizás, como hemos descubierto, está moviendo personas en forma ilegal”, aseveró el jerarca.

Con las nuevas medidas, agregó, la Policía tendrá un mayor margen de maniobra para desplazar y utilizar los recursos disponibles.

Así, el nuevo horario de la restricción vehicular sanitaria se aplicará en los siguientes cantones o distritos cercanos a la frontera norte:

- Guatuso: cantón completo.

- Upala: cantón completo.

- La Cruz: cantón completo.

- Los Chiles: cantón completo.

- Río Cuarto: cantón completo.

- Guácimo: solo en el distrito Duacarí.

- Pococí: distritos de Colorado y Colonia.

- San Carlos: distritos de Aguas Zarcas, Cutris, Pital y Pocosol.

- Sarapiquí: distritos de Llanuras de Gaspar y Cureña.

- Siquirres: distritos de Pacuarito y Reventazón.

También se aplicará la restricción en esa franja horaria para la navegación en los siguientes ríos o canales:

- Río Medio Queso.

- Río Frío.

- Canales de Tortuguero.

- Río Colorado.

- Río Sarapiquí.

Este endurecimiento de las disposiciones se da una semana después de que el ministro de Salud advirtiera que el principal riesgo sanitario para el país es la alta circulación del nuevo coronavirus en Nicaragua.

“Nicaragua tiene transmisión comunitaria. No hemos alcanzado nosotros ese estatus, tenemos que seguir concentrados en nuestro estatus (Costa Rica está en fase tres, donde hay conglomerados de casos identificados y aislados)", dijo.

La situación ha obligado al país a reforzar, en lo posible, la vigilancia en esa frontera que tiene 309 kilómetros, donde hay montaña, ríos y playa.

Según Michael Soto, cada día se rechazan unas 200 personas que intentan ingresar al país por ese sector. Al 27 de mayo, dijo se detectaron y se prohibió el ingreso de 13.111 personas y ese número aumentó a 14.000 la noche de este martes.

El jerarca, eso sí, rechazó que existan ingresos masivos de irregulares.

El Ministerio de Seguridad asegura que usa avionetas y drones para la vigilancia de migrantes ilegales en la frontera norte.

Hace tres días, la Policía de Migración descubrió una panga con tres personas que navegaban por el nicaragüense río San Juan hacia Caño La Tigra de Sarapiquí. Al parecer, el dueño de la embarcación les cobró a los ocupantes ¢5.000 por traerlos ilegalmente a Costa Rica.

En la detección de esta y otras estrategias de ingreso, también ha sido clave la información que suministran vecinos, quienes identifican e informan de los puntos de ingreso.

Soto admite que el coyotaje o tráfico de personas es un modus vivendi para muchos que cobran entre ¢5.000 y ¢40.000 por guiar a extranjeros desde la línea fronteriza hasta un sitio seguro donde puedan tomar un bus y adentrarse en el país.

La acción se toma cuando el número de contagios en Costa Rica se elevó a 1.105 con 21 casos nuevos entre lunes y martes. Del total de afectados desde el 6 de marzo, 217 son extranjeros y 888 nacionales.

Se reportaban a este martes 682 personas recuperadas (62%). Por otra parte, hay 19 pacientes hospitalizados, cinco de ellos en la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI). Diez personas han fallecido.

Desde marzo se han tomado 27.318 muestras.

Desplazamiento de transportistas

El ministro Michael Soto también informó este martes sobre el movimiento de camiones con mercadería por los puestos fronterizos del país.

El tránsito se ha ido normalizando luego de un acuerdo con los gobiernos de Panamá y Nicaragua, y con los propios transportistas, sobre los controles sanitarios que se le impondrían a los choferes durante su viaje por el país, con el fin de evitar cualquier transmisión del virus.

Por la frontera con Peñas Blancas ingresaron 166 transportistas y salieron 215, mientras que en Tablillas no hay filas luego de 66 ingresos y 33 salidas, declaró Soto.

En Sixaola, frontera con Panamá, ocho vehículos ingresaron y 15 salieron.

En un par de días, agregó el ministro, espera que se terminen de descongestionar los puestos limítrofes, pues admitió que ha habido algunos inconvenientes técnicos.

Parte de los acuerdos incluyen el uso del GPS (sistema de posicionamiento global) para monitorear el paso de convoyes de camiones con mercadería.

“Se dio una dificultad en la programación de los GPS y no eran suficientes. Personeros de Canatrac (Cámara Nacional de Transporte de Carga), quienes ponen los dispositivos, se movieron a la zona.

Para el monitoreo de los transportistas esperan contar con unos 400 o 500 GPS, los cuales se rotarán entre traileros que salen y entran del país.

Una de las medidas que se acordó es que los choferes extranjeros no serán sometidos a la prueba de covid-19, por la dificultad de darles seguimiento y porque los resultados pueden variar en horas y días.

Por esa razón, las autoridades sanitarias ticas apuestan por asegurarse de que el chofer se mantendrá de manera limitada y controlada en el país (máximo cinco días), en sitios previamente señalados.

Entretanto, a los choferes costarricenses sí se les practicará el examen porque tienen arraigo y familia en el país y, de ser necesario, se les puede ordenar cuarentena o aislamiento.