Yeryis Salas. 9 agosto
Menores pueden confundir líquidos tóxicos en envases de refrescos. Foto con fines ilustrativos.
Menores pueden confundir líquidos tóxicos en envases de refrescos. Foto con fines ilustrativos.

Colocó su cepillo de dientes en un recipiente con potasa granulada que estaba en el baño de su vivienda y luego procedió a lavarse. Fue así como un niño, cuya edad no se dio a conocer, sufrió graves quemaduras en el tracto digestivo.

El menor ingresó este martes al Hospital Nacional de Niños, donde permanece.

Este accidente motivó a las autoridades del centro médico a reiterar su llamado ante el mal manejo de productos tóxicos para los humanos y mascotas que se da en algunos hogares .

Una práctica común es trasladar sustancias como cloro y potasa a envases de agua o refresco, lo que confunde a menores de edad, personas con discapacidad y adultos mayores con problemas de memoria. También suelen dejar productos de limpieza al alcance de los niños.

Este tipo de descuidos ha provocado tres muertes de menores en el primer semestre del año, según el Hospital. Uno de esos dramas ocurrió en mayo, en Poasito de Alajuela, donde un chiquito de cinco años ingirió un insecticida usado en la agricultura.

“El mal uso sigue estando presente, nuestros hogares siguen siendo lugares de gran peligro, estos productos se siguen comprando y se almacenan dentro de las casas sin ninguna precaución”, advirtió Ana Elvira Salas, directora del Centro de Control de Intoxicacione.

Según ella, en casos como el de este niño se recomienda no provocar el vómito y, en la medida de lo posible, lavar con agua limpia el área en contacto con el producto.

“Cuando una persona se expone a esto, los granitos o el líquido entran al organismo y pueden producir quemaduras. Lo que tocan produce quemaduras, como una úlcera o una llaga”, indicó.

Una intoxicación con el químico granulado es más manejable que cuando ocurre con un líquido, pues el estado sólido es más manejable para atender las quemaduras, indicó Salas.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) lanzó una campaña para concienciar a la población sobre esta situación el año anterior, sin embargo, Salas consideró la urgencia de continuar insistiendo en la prevención para frenar la problemática, pues los casos se han vuelto más severos.

Aunque niños son las víctimas más frecuentes, los adultos que trabajan con sustancias peligrosas también están expuestos a ser salpicados en la cara o los ojos.

En el 2017 se atendieron 12.602 personas por intoxicaciones, principalmente por medicamentos, plaguicidas, productos de limpieza, picaduras de alacranes y químicos empleados en industria y construcción, según datos del Centro de Intoxicaciones.

En caso de intoxicación, se debe mantener la calma y llamar al 22231028, línea del Centro de Intoxicaciones.