Ángela Ávalos. 16 octubre
La huelga de empleados de la CCSS en defensa de sus pluses ocasionó largas filas en servicios como farmacia. Aquí el Hospital San Rafael de Alajuela el 5 de agosto, el primero de ocho días de protesta. Foto de Jorge Castillo
La huelga de empleados de la CCSS en defensa de sus pluses ocasionó largas filas en servicios como farmacia. Aquí el Hospital San Rafael de Alajuela el 5 de agosto, el primero de ocho días de protesta. Foto de Jorge Castillo

La CCSS consiguió ajustar su sistema de pago mucho antes de lo previsto. Fue así como los pluses que desembolsa a sus 57.000 empleados se adecuaron a la reforma fiscal en la primera quincena de octubre.

Inicialmente, el presidente ejecutivo de la Caja, Román Macaya Hayes, había afirmado que las modificaciones en el sistema informático para hacer los pagos podrían tomar hasta el 2021, debido al tamaño de la planilla, la cantidad de puestos y los diferentes pluses.

Este miércoles, sin embargo, explicó que un decreto presidencial para aclarar los alcances de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (9635) facilitó la implementación de los cambios.

Macaya confirmó que en el pago realizado el viernes 11 de octubre se ajustaron las remuneraciones; algo que ya habían anunciado este lunes líderes sindicales, ante consulta de este medio.

"Lo que vino a acelerar el tiempo para facilitar los ajustes fue el tercer decreto, que facilitó desde el punto de vista técnico la implementación de los ajustes; no solo para la CCSS, sino para todas las instituciones públicas “, Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo, CCSS

Aseguró que no se había hecho antes por "imposibilidad material no por resistencia”.

El jerarca dijo que la emisión de cuatro diferentes decretos que establecían reglas de aplicación de la reforma complicaron los cambios en el software. Según Macaya, el que ayudó en el proceso fue el tercero, el 41807 Mideplán-H, del 31 de julio.

“Lo que vino a acelerar el tiempo para facilitar los ajustes fue el tercer decreto, que facilitó desde el punto de vista técnico la implementación de los ajustes; no solo para la CCSS, sino para todas las instituciones públicas “, afirmó.

Decreto allana vía

Walter Campos Paniagua, director a. i. de la Dirección de Administración y Gestión de Personal de la Caja, insistió en que la Caja comenzó a aplicar la ley “sin tener reglamento”.

Se hizo, dijo “en aquellos componentes donde su ejecución podía ser de forma manual, como la cesantía, la dedicación exclusiva y la prohibición.

“(...) en anualidades y otros componentes salariales expresados en términos porcentuales se requería realizar ajustes en el sistema informático de pago”, aseguró.

Según él, las primeras estimaciones tuvieron como base el decreto del 18 de febrero que estipulaba que las anualidades anteriores a la ley “se respetan en su valor y en la forma en que fueron calculadas”.

“Sin embargo, se publica un segundo decreto, del 22 de mayo, que hacía inviable a corto plazo ajustar el sistema de pagos actual; de ahí que la institución comunicó a la Presidencia de la República y a Mideplán que se requería ampliar el plazo a marzo del 2021 para rediseñar el sistema de pago”, dijo Campos.

Una consulta a Planificación sobre este asunto fue la que generó tercer decreto (el de julio), donde se establece que las anualidades y otros componentes salariales “se revalorizarán en forma nominal”.

“Una vez conocido este decreto, se estimó por parte de los equipos técnicos la posibilidad de realizar una modificación (parche) al sistema actual de pago de forma temporal, sin renunciar al desarrollo total del sistema a un nuevo lenguaje informático”, sostuvo Campos.

“No hay duda de que esta aclaración allanó el camino para la implementación informática de los componentes salariales y las anualidades de forma nominal, solicitados por la Dirección de Administración y Gestión de Personal, lo cual se pudo aplicar en el pago del 11 de octubre”, agregó.

“Todo lo anterior, evidencia los esfuerzos realizados por la Caja para cumplir con todos los extremos de la ley, no porque se lo hayan ordenado, sino porque siempre tuvo certeza de cumplir el título III de empleo público de la ley fiscal”. Walter Campos, Dirección de Administración y Gestión de Personal, CCSS

La CCSS aseguró que la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, en una comparecencia del 3 de octubre en la Comisión de Ingresos y Gastos, en la Asamblea Legislativa, reconoció no haber previsto los periodos necesarios de transición.

En esa misma comparecencia, según consignó la CCSS, Aguilar anunció la firma de un nuevo decreto que permitiría hacer los ajustes en el segundo semestre.

Otras demandas sindicales

De acuerdo con un estudio actuarial del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (Sinae), los cambios realizados por la Caja representarían, para médico asistente, percibirá un ajuste promedio hacia abajo de ¢50.000 mensuales en el pago de la anualidad.

Para un funcionario con puesto técnico, como un asistente de pacientes, el ajuste por el mismo concepto sería de ¢1.942 por mes.

La reforma fiscal frenó el pago de anualidades y otros pluses con cálculo porcentual para evitar el crecimiento exponencial de esos gastos en el sector público, que golpean las finanzas.

Macaya no tiene el dato global de cuánto representará para la CCSS el ahorro por estos ajustes este año.

No obstante, para 2020, significarán casi ¢29.000 que serían trasladados a proyectos de infraestructura, de acuerdo con el proyecto de presupuesto presentado ante la Contraloría.

Representantes sindicales adelantaron que preparan una batalla legal en defensa de sus pluses, que consideran derechos adquiridos.

Por el momento, desisten de nuevos llamados a huelga para paralizar servicios de salud, como ocurrió en agosto.

Demandan a la Caja resolver otros temas laborales que estaban contemplados en los acuerdos de febrero y agosto, como carrera profesional, pago bisemanal y cesantía.