Ángela Ávalos. 7 julio
Mario Ruiz Cubillo tiene 14 años de laborar para la institución, es médico especialista en Cirugía General, y tiene una maestría en Administración de Empresas del Incae. Foto: Rafael Pacheco
Mario Ruiz Cubillo tiene 14 años de laborar para la institución, es médico especialista en Cirugía General, y tiene una maestría en Administración de Empresas del Incae. Foto: Rafael Pacheco

El vertiginoso crecimiento de la población adulta mayor con su correspondiente impacto en los servicios de salud, es uno de los asuntos de mayor preocupación e interés para el nuevo gerente médico de la Caja, Mario Ruiz Cubillo.

El especialista en Cirugía General, de 40 años, asumió la Gerencia Médica de la Caja en abril y, según dijo, durante sus próximos seis años en ese puesto muchas de las acciones irán dirigidas a mejorar la atención de esa población y de quienes padecen alguna discapacidad.

Se le ha considerado la mano derecha de quien fuera director del Hospital San Vicente de Paúl, Roberto Cervantes Barrantes, que lo precedió en el piso dos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) poco antes de ser ascendido a gerente general.

Ruiz Cubillo es señalado como uno de los cerebros del Expediente Digital Único en Salud (EDUS), que la institución implementa en todos sus centros de salud desde setiembre del 2018, y que fue recientemente galardonado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El siguiente, es un resumen de la entrevista con La Nación, el pasado 20 de junio.

- Desde que estaba el Dr. Cervantes (anterior gerente médico), se habla de que la CCSS es una. ¿Esto qué significa y en la práctica cómo lo sentirán los usuarios de los servicios?

- Para mí, la CCSS es una y yo le agregaría que es de todos, un concepto que en algún momento se perdió. Todos los costarricenses, de alguna forma, somos accionistas de la Caja: cuando cotizamos, cuando recibimos atención o participamos como personal de salud.

“En algún momento, el sistema se comenzó a fraccionar y se perdió la comunicación entre la gente de los Ebáis con la gente de las clínicas y el personal de los hospitales”.

- ¿Los famosos feudos? ¿Médicos y personal que se adueñaba de hospitales y los servicios?

- En algún momento, ese fraccionamiento generó que cada área velara solo por su región y no trabajaran en conjunto. Los directores regionales tienen esa misma sensación, pero yo les digo que si luchamos juntos por las necesidades institucionales probablemente vamos a poder realizar compras juntos, distribución de especialistas juntos y repartir entre todos lo que hay.

- ¿Está tan afincado eso en la cultura institucional?

- Creo que ya no tanto porque el EDUS (Expediente Digital Único en Salud) ha generado más comunicación entre las diferentes unidades.

- A la fuerza entonces.

- El sistema de información generó ese cambio porque permitió la estandarización de procesos y que la información de pacientes viaje directamente de un Ebáis a un área de salud y a un hospital, entonces el pacientes se vuelve institucional.

- ¿Esto de que la Caja es una va a ser columna medular de su gestión, o usted plantea otra cosa?

- Creo que el sistema de salud ha sido muy exitoso. En 1900, la esperanza de vida de los costarricenses era de 34 años. Ahorita, en el 2018 la esperanza de vida para las mujeres era de 82 años y para los hombres de 78. Lo que se hizo antes en la institución fue muy exitoso pero ahorita enfrentamos retos diferentes: envejecimiento, enfermedades crónicas...

“Todos los costarricenses, de alguna forma, somos accionistas de la Caja: cuando cotizamos, cuando recibimos atención o participamos como personal de salud”.

"Tenemos que hacer que ese sistema fraccionado se unifique y se vuelva a ver a la institución como una sola. La Caja es como un ser vivo y tenemos que trabajar en conjunto para enfrentar estos retos, que necesitan estrategias diferentes. Aquí es indispensable la tecnología y el análisis de los procesos.

- ¿Ustedes ven a la tecnología como un gran director de orquesta?

- Es un eje transversal. Tiene que ver probablemente con la cuarta revolución industrial. En estos momentos, tenemos acceso a la información en tiempo real cuando antes la información tenía que viajar desde el Ebáis hasta el nivel central. Ahorita la podemos ver en tiempo real para tomar decisiones.

- Eso suena bien, pero lo cierto es que en la práctica a un viejito en el Geriátrico lo pusieron a buscar los resultados de un examen necesario para que le hicieran una tomografía. Se genera la expectativa con el EDUS, pero en la práctica, hoy, eso pasa.

- El sistema ya está implementado pero hay que fortalecer el uso. El sistema no va a arreglar el problema. Lo va a arreglar una atención integral, el buen trato, la humanización de los servicios, el sistema de información, la capacitación del personal. Esto es lo que generará un impacto positivo en la calidad de la atención.

- ¿Se ha deshumanizado la atención en la Caja?

- El sistema de salud por sí solo en algún momento ha sufrido una deshumanización.

- ¿Qué lo llevó a eso?

- Probablemente, la asimetría en los procesos de atención.

- ¿Eso qué significa?

- El tener tanto trabajo técnico generó que los técnicos se volvieran técnicos y que perdieran esa parte del buen trato. El cirujano que opera y opera probablemente pierda esa...

- ... proximidad.

- ¡Proximidad!

- Y piensen más en el páncreas o en la vesícula que...

- ... que en el paciente integralmente. Y eso tiene que ver con la formación que llevamos como especialistas y como médicos. Lo hablaba con el decano de la Escuela de Medicina de la UCR (Universidad de Costa Rica): que en la formación uno tiene que integrar el buen trato y el servicio al usuario. Porque no se ha hecho. Es algo que le pedí al doctor que lo hiciéramos en conjunto.

“La Caja es como un ser vivo y tenemos que trabajar en conjunto para enfrentar estos retos, que necesitan estrategias diferentes. Aquí es indispensable la tecnología y el análisis de los procesos”.

- Pero la UCR es solo una escuela, hay ocho más.

- Son todas las escuelas que forman profesionales de salud y deben incluir el buen trato como parte del programa de estudio para que esa deshumanización que se presentó en algún momento en los servicios de salud se evapore, y que los profesionales en salud entendamos la importancia de la empatía.

Antes de llegar a oficinas centrales de la CCSS, este cirujano general laboró en el Hospital de Heredia, el cual llegó a dirigir. Foto: Rafael Pacheco
Antes de llegar a oficinas centrales de la CCSS, este cirujano general laboró en el Hospital de Heredia, el cual llegó a dirigir. Foto: Rafael Pacheco

- Una sola Caja y de todos. ¿Usted va a seguir en esa línea?

- Sí señora. Durante mi gestión, además, trataré de fortalecer la atención del adulto mayor y la persona con discapacidad. El hospital geriátrico necesita que lo tomemos en cuenta y que la atención geriátrica sea integral a nivel nacional. Y esto solo se va a lograr integrando al Conapam, a las municipalidades, al Conapdis, a las asociaciones de desarrollo para que la Caja pueda dar ese servicio de calidad a la comunidad.

- Pero eso se oye muy fraccionadamente. ¿Ya están trabajando en conjunto?

- Sí. Ya hemos hecho varias reuniones con el IFAM y con el Conapam. Estamos buscando modelos de gestión que sean interinstitucionales y que sean replicables. Ya hay una comisión en la Gerencia Médica y es algo a lo que le estoy dando seguimiento casi semanalmente.

- Usted dice que va a hacer eso, ¿pero qué vamos a ver?

- El adulto mayor tiene que recibir atención en la comunidad. El mejor adulto mayor es el que no está en el hospital. El que es funcional y participa en juntas directivas y en asociaciones. El adulto mayor sano no es al que le ponen un ábaco para que esté contando, es el que aporta a la comunidad y el que está física y mentalmente sanos.

“Nuestra idea es hacer centros que estén en las comunidades, que sean interinstitucionales, tenemos que definir cuál es el modelo, y a los cuales los adultos mayores puedan ir siendo parte de la comunidad. En el momento que requiera atención, están los hospitales de día, cuyos servicios de Geriatría serán fortalecidos, y está el Hospital Geriátrico, que atenderán las patologías complejas”.

- En Alemania, funcionan los llamados centros de encuentro intergeneracionales, donde los adultos mayores ayudan a quienes no tienen quién les cuide a los niños, y les colaboren con las tareas.

- Hacia eso vamos, a integrar al adulto mayor en la comunidad y que se sienta útil y que aporta.

- ¿Y cuándo? Porque usted tiene un plazo también en la gerencia.

- El equipo que está desarrollando el proyecto lo debe tener listo en cuatro meses. Adulto mayor y discapacidad van a ser los ejes de esta gerencia.

- Pero también hay un perfil del adulto mayor ligado a la discapacidad por síndromes demenciales. ¿Qué va a pasar con esas personas y sus cuidadores?

- Tenemos que capacitarlos. La CCSS como tal debe capacitar a personas de la comunidad para la atención de estos usuarios. El EDUS nos va a ayudar en esto, con la telemetría, con hospitales de día y hospitales a distancia.

- En la parte de humanización de los servicios, ¿qué nos puede decir usted, que ha sido uno de los cerebros en el desarrollo del EDUS y el impacto de esta herramienta en los tiempos de espera?

- Con respecto a la atención oportuna, el tener ahorita un módulo quirúrgico que nos permite conocer claramente cuáles son las listas de pacientes pendientes de recibir atención nos ha permitido estandarizar y distribuir pacientes en otras áreas.

“Estamos haciendo jornadas de alto impacto que eliminaron las listas de espera en Fisiatría con apoyo del Cenare (Centro Nacional de Rehabilitación). Lo que debemos definir como país cuáles son los tiempos razonables de atención que nos permitan según nuestro PIB y nuestra inversión per cápita en salud continuar con un sistema de atención universal”.

- Doctor, esto último lo he escuchado muchas veces a lo largo de los años. ¿Cuándo se va a definir esto?

- Antes de noviembre porque la Sala IV nos lo está pidiendo.

El nuevo gerente médico considera necesario explorar nuevas alianzas para generar recursos y ampliar la oferta de servicios a los asegurados. Foto: Rafael Pacheco
El nuevo gerente médico considera necesario explorar nuevas alianzas para generar recursos y ampliar la oferta de servicios a los asegurados. Foto: Rafael Pacheco

- Pero tampoco es la primera vez que la Sala IV los amonesta. ¿De verdad, se puede creer que esto se haga?

- Es parte de la gestión que tengo que realizar. Si no lo hago, no estaría haciendo una buena gestión.

- Usted viene de un hospital regional, con una complejidad muy diferente a estar aquí, en esta oficina. ¿Se ha encontrado con obstáculos reales que le dificulten lo que usted quiere hacer?

- Más que obstáculos, veo como un reto que se reactive la comunicación directa entre las personas del nivel central con las del local para que se tomen decisiones. Parte de las cosas que queremos hacer es que las reuniones sean en cada región, y que los otros directores regionales vean cómo funcionan las cosas en otras comunidades y dejemos de trabajar fraccionadamente.

“Hay burocracia. Hemos encontrado que yo tengo que autorizar desde acá para que se conecten líneas de electricidad o una de agua. La idea es empoderar el nivel local para que pueda tomar decisiones”.

- ¿Cómo piensa manejar conflictos y su relación con los sindicatos en un servicio esencial?

- Con los sindicatos siempre he mantenido una relación cordial, justa, ética pero basada en reglamentos y en la normativa. Cuando he tenido que negociar con ellos en el nivel local, he visto que sus planteamientos van de acuerdo a la normativa institucional y esto ha permitido que lleguemos a acuerdos.

- El acceso a nuevas terapias y medicamentos y la judicialización de la salud. ¿Cuál es el nivel de prioridad de ese tema en su agenda?

- La judicialización de la salud es todo un tema que nos preocupa muchísimo. La CCSS tiene un presupuesto anual de unos ¢4 billones. Es más grande que el PIB de muchos países de Centroamérica. De ese presupuesto, unos $300 millones son para medicamentos, y de ese monto el 20% se invierte en terapias nuevas para pacientes con cáncer o alguna patología mayor.

"Hemos visualizado que no están dentro de la Lista Oficial de Medicamentos (LOM) institucionales. Tenemos que definir cuáles de estos medicamentos mejoran realmente la sobrevida del paciente, porque si lo hacen estamos en la obligación de hacerlo. Para el 2030, este 20% se podría incrementar hasta un 35% o 40%.

- ¿Y quién va a sostener eso? Hoy, existen tratamientos de $2 millones por pacientes. Esta demanda pronto empezará a llegar a la Caja.

- Si un paciente necesita un medicamento y ese medicamento de verdad le va a mejorar la calidad de vida y la sobrevida, nosotros como institución tenemos que darlo.

“Hemos encontrado que yo tengo que autorizar desde acá para que se conecten líneas de electricidad o una de agua. La idea es empoderar el nivel local para que pueda tomar decisiones”.

- Sí, que no haya un lobby farmacéutico que es lo que a veces existe.

- Exactamente. Nosotros, como institución, tenemos que buscar la forma de conseguir esos recursos. Ahorita, tenemos la ventaja de tener el EDUS con la información que se está generando, que nos permitirá innovar los servicios que estamos dando y, ¿por qué no?, hacer alianzas estratégicas para que estos medicamentos se puedan dar a la población.

- Ya hay una propuesta de Junta Directiva donde se habla de alianzas eventuales con farmacéuticas para ensayos clínicos controlados a cambio de medicamentos innovadores.

- Tenemos que definir esto.

- ¿Marcar la cancha?

- Marcar la cancha. Donde sea una relación donde nos apoyemos y trabajemos en conjunto. Somos un país compacto, donde la población está muy educada y donde tenemos la ventaja de la información. Tenemos que definir como país e institución cómo hacemos para enfrentar este reto.