Ángela Ávalos. 15 septiembre

Casi 20 pacientes diarios serán operados por equipos del Hospital México, en cuatro quirófanos privados alquilados al Hospital La Católica hace una semana.

El alquiler, autorizado por la Contraloría como medida de contingencia para ayudar a este centro a aliviar la crisis de quirófanos que lo afecta desde hace más de cinco años, se prolongará durante un año y le costará a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) más de ¢1.600 millones.

Durante ese tiempo se espera realizar 3.000 intervenciones a pacientes, 70% de ellos ambulatorios, en especialidades críticas que tienen las mayores listas de espera: Cirugía General, Ortopedia, Otorrinolaringología y Cirugía Reconstructiva.

Además de los cuatro quirófanos, este alquiler incluye los servicios de hospitalización, imágenes médicas, insumos, medicamentos, uso de equipos, limpieza de las instalaciones y la unidad de cuidado intensivo en caso necesario.

La alimentación de pacientes y funcionarios y el traslado de enfermos críticos también están contemplados.

La mayoría de quienes serán intervenidos son personas que no requieren estar hospitalizadas antes o después de la cirugía. En marzo, informó el hospital, se incorporará Ginecología.

El hospital tuvo que construir cinco salas de cirugía nuevas como parte de las medidas de contingencia para paliar la crisis de quirófanos. Esta es una de las que fueron estrenadas en febrero. Foto: CCSS
El hospital tuvo que construir cinco salas de cirugía nuevas como parte de las medidas de contingencia para paliar la crisis de quirófanos. Esta es una de las que fueron estrenadas en febrero. Foto: CCSS
La razón de la crisis

Hace más de cinco años, un fallo en todo el sistema eléctrico del hospital sacó de funcionamiento de un día a otro los 17 quirófanos disponibles y generó una de las peores crisis en su tipo, en la seguridad social.

El México tuvo que recurrir al apoyo de otros centros de la Caja, especialmente los de su red, que es la más grande del país con más de dos millones de pacientes bajo su responsabilidad.

Además de pedir apoyo a otros hospitales, como el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) o el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, el México construyó cinco salas provisionales, que apenas entraron a funcionar en febrero anterior.

El alquiler viene a ser una medida más dentro de un plan de contingencia.

Esta es la primera vez que la Caja utiliza salas de cirugía en hospitales privados. La institución lo hace mientras se construye la torre de quirófanos del Hospital México, que traerá 21 salas nuevas, además de un área completamente nueva de Cuidado Intensivo.

Según lo anunció el hospital, se realizarán entre 14 y 16 intervenciones diarias. El centro creó un programa llamado Salas de Operaciones Externas (SOE) para administrar la organización de los procedimientos.

El coordinador de ese programa, Óscar Mario Alvarado, confirmó que en la primera semana se hicieron 21 operaciones como parte de un plan piloto para evaluar detalles y afinar todo lo relacionado con la logística.

“Las especialidades que se verán beneficiadas mediante este proyecto serán, sobre todo, las que han tenido mayores dificultades para poder responder en menor tiempo a las demandas quirúrgicas de los pacientes y que han visto crecer de forma más acelerada sus tiempos de espera debido a la carencia de quirófanos”, informó el México.