Por: Ángela Ávalos.   20 febrero
La CCSS invirtió ¢300 millones para mejorar el nivel de bioseguridad tanto de la maternidad como del área de cuidado intensivo neonatal del Hospital Calderón Guardia. GRACIELA SOLÍS
La CCSS invirtió ¢300 millones para mejorar el nivel de bioseguridad tanto de la maternidad como del área de cuidado intensivo neonatal del Hospital Calderón Guardia. GRACIELA SOLÍS

Los tres bebés que este fin de semana aparecieron con la bacteria Serratia liquefaciens están libres de infección; tampoco se han detectado nuevos casos, informó el director médico del Hospital Calderón Guardia, Taciano Lemos Pires.

Los niños permanecen en una sala de aislamiento como medida preventiva.

Este centro de salud reportó el lunes la reaparición de ese microorganismo, menos de un mes después de haber reabierto la maternidad y el área de cuidados intensivos neonatales, los cuales estuvieron clausurados desde el 13 de diciembre.

La reaparición de Serratia, en esta ocasión, no ameritó el cierre de los servicios, pues las reformas que se hicieron para aumentar su nivel de bioseguridad permiten mantener controlada la situación.

Según informó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en un comunicado de prensa, se están reforzando las medidas de control y prevención.

Entre ellas, las siguientes:

  • Pruebas a funcionarios que estuvieron en la maternidad y en Neonatología el fin de semana. 
  • Exámenes a padres de niños internados.
  • Pruebas a los catéteres que se utilizan en estos servicios. 
  • Análisis de soluciones parenterales (las que se inyectan por la vena).
  • Controles cruzados con otros laboratorios de hospitales nacionales y uno privado. 
  • Supervisión rigurosa de la higiene de manos.
  • Desinfección de todas las áreas. 

Taciano Lemos aclaró que no se puede asociar la presencia de esta bacteria con defunciones. Los niños que fallecieron a inicios de diciembre no fueron afectados por la Serratia, informó el médico, sin precisar la causa de estas muertes.

El Ministerio de Salud, además, está realizando una labor intensiva de acompañamiento, que se prolongará por lo menos dos semanas, según informó Daniel Salas Peraza, director de Vigilancia de la Salud.

Lo que se sospecha es que haya un 'reservorio humano'; es decir, una persona –interna o externa a esos servicios– que esté diseminando la bacteria.

Daniel Salas confirmó que, desde la reapertura de las instalaciones, a finales de enero, 50 neonatos egresaron sin Serratia. Sin embargo, reconoció que les preocupa esta “recidiva” (reaparición) tan temprana, pues no se ha cumplido ni un mes de la reapertura.