Ángela Ávalos. 29 marzo

"Los enfermeros nos hemos caracterizado por trabajar en ambientes de mucho riesgo, pero en situaciones como esta, donde se sobrepasa la capacidad de respuesta, se genera mucha tensión y miedo.

“La hemos llamado una ‘pandemia emocional’ porque en el personal esto que está pasando y que nos traen los medios todos los días, todo el día, genera miedo. También somos padres, hermanos, hijos. Esto nos pone en un nivel de tensión mayor”.

Con 40 años vinculado a la atención en salud, Fibier Olmos Venegas, director de Enfermería del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, en San José, dice que ante la pandemia causada por el covid-19 el personal ha tenido que recibir acompañamiento de Psicología y Psiquiatría.

Fibier Olmos Venegas, de 58 años, lleva 40 vinculado a la CCSS. Actualmente, es director de Enfermería del Hospital Calderón Guardia, en San José. Foto: Cortesía
Fibier Olmos Venegas, de 58 años, lleva 40 vinculado a la CCSS. Actualmente, es director de Enfermería del Hospital Calderón Guardia, en San José. Foto: Cortesía

“Se empezó con Emergencias, con un trabajo individual y grupal. Esperamos que esto atenúe la parte emocional. Nos preocupa el cansancio y el agotamiento que esta situación les pueda provocar”, comentó Olmos.

Por ahora, se está aprovechando que no se ha llegado a un pico de casos para manejar y prevenir una situación que se desborde.

El nivel de tensión que hay, asegura, es moderado.

"Como estamos con un virus nuevo, estamos capacitando a los funcionarios, otra vez, con las técnicas más básicas. Ya tenemos a un 80% del personal capacitado en el manejo de esta emergencia.

“Normalmente, siempre estamos preparados para los peores escenarios. Ya hemos recibido y atendido varias epidemias, pero lo que nos trae la parte mediática con covid-19 todos los días no deja de generar cierta tensión”, reconoce este originario de Golfito, al sur de Puntarenas.

Olmos se refiere a las imágenes y a las historias que está enfrentando el personal de salud en otros países del mundo, donde la crisis se desbordó con este nuevo coronavirus al no tomar a tiempo las medidas necesarias para cortar la transmisión.

"Las imágenes nos traen una gran carencia de insumos y equipos. Por eso, aquí estamos pidiendo a la gente que, por ahora, utilice más racionalmente lo que tenemos disponible.

“Estamos realmente impactados por la noticia de que una colega enfermera se suicidó en Italia(esta semana, en Lombardía). Esto nos ha hecho reforzar más el trabajo de acompañamiento psicológico de nuestro personal. No queremos que aquí se llegue a esos niveles inimaginables”, agregó el enfermero.

De cara al pico, que podría originarse en las próximas semanas y cuya magnitud depende de la respuesta de la población y el acatamiento de las medidas emitidas por el Ministerio de Salud, este hospital, como muchos otros de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está desarrollando estrategias para reducir el impacto.

En el Calderón, por ejemplo, se analiza dividir el personal en equipos cuando ese golpe de la ola llegue.

"Cuando llegue el pico máximo, el trabajo en equipos nos permitirá buscar estrategias para que la gente no se nos agote física y emocionalmente. El personal tiene miedo de infectarse y de llevar la enfermedad a sus familias.

“Aunque estamos acostumbrados a lidiar siempre con esos riesgos, no queda más que cuidarse, protegerse y esperar a ver qué va a pasar. Tengo la leve esperanza de que esa curva no se disparará en Costa Rica con todo lo que estamos haciendo”, dijo.