Diego Bosque. 1 noviembre, 2020
La Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad está ubicada en la Maternidad Adolfo Carit Eva, en San José. Fotografía: CCSS
La Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad está ubicada en la Maternidad Adolfo Carit Eva, en San José. Fotografía: CCSS

En marzo, cuando el país registró el primer caso de covid-19, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) valoró si detenía o disminuía la atención en el programa de fecundación in vitro.

En aquel momento, no había suficiente información sobre si el embarazo era un factor de riesgo para esa enfermedad y se pensaba que la entidad tendría que dedicar todos sus recursos a la atención de la pandemia.

No obstante, la decisión final fue continuar con la atención y, de marzo a octubre, 27 parejas lograron embarazos por medio de la fecundación in vitro y sus bebés nacerán en los próximos meses.

“En marzo, una recomendación de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva era que, ante la incertidumbre de no saber cómo iba a evolucionar (el covid-19) en un embarazo, se hiciera partícipe a la pareja, hacerlos parte de la decisión y algunas parejas nos dijeron, ya estando listos para el procedimiento, que preferían esperar”, comentó Jerchell Barrantes, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad de la CCSS.

La fecundación in vitro es un tratamiento de reproducción asistida en el que se une el óvulo con un espermatozoide en un laboratorio para obtener embriones de alta calidad que, luego, son transferidos al útero de la madre para conseguir un embarazo.

“En su momento, había incertidumbre sobre cómo iba a evolucionar un embarazo en la pandemia, si había riesgo de efectos secundarios o malformaciones, eso no se sabía y ahora parece que el coronavirus no es un factor que genere malformaciones, todo eso ha motivado a que los centros de fecundación in vitro sigan abiertos”, añadió Barrantes.

Por muchos años, esa técnica estuvo prohibida en Costa Rica, pero tras una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las autoridades de salud reactivaron el servicio en julio del 2019. Desde entonces, 62 parejas lograron embarazarse.

De acuerdo con datos de la CCSS, desde que abrió la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad realizaron 129 transferencias de embriones; de ese cifra, el 48% resultó en un embarazo.

Barrantes manifestó que la tasa de embarazo es alta, pues a nivel internacional oscila entre 30% y 33%.

Según estadísticas oficiales, aproximadamente, el 20% de los embarazos logrados a través de la fecundación in vitro no llegan a término.

19 nacimientos
Enrique Rodríguez, padre de Isabel Lucía, la primera bebé por fecundación in vitro en la Caja Costarricense de Seguro Social. La pequeña nació en abril anterior. Fotografía: cortesía de la CCSS
Enrique Rodríguez, padre de Isabel Lucía, la primera bebé por fecundación in vitro en la Caja Costarricense de Seguro Social. La pequeña nació en abril anterior. Fotografía: cortesía de la CCSS

El sábado 18 de abril del 2020 nació Isabel Lucía Rodríguez Molina, la primera niña que vino al mundo en Costa Rica gracias a la fecundación in vitro.

“Ella es la luz de nuestra vidas... el amor que floreció de mi esposa y mi persona, muchos años que estuvimos esperando y creíamos que no la íbamos a tener y ahora aquí la tengo” dijo Enrique Rodríguez, padre de Isabel, cuando surgió la noticia del nacimiento.

En total, 19 bebés nacieron por medio de ese procedimiento; entre ellos una pareja de gemelos.

Además, para los meses de noviembre y diciembre están previstos 10 nacimientos más.

La Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad tiene capacidad para 175 parejas al año. En esa instalación laboran 30 funcionarios entre personal médico, enfermeras especializadas en reproducción humana, microbiólogos especializados en embriología humana, trabajadores sociales, psicólogos y funcionarios de apoyo como administrativos, conserjes y oficiales de seguridad.

La inversión en la construcción y equipamiento de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad fue de $8,4 millones.

El costo de todo el proceso de fecundación in vitro es de $27.000 por pareja, según estimaciones hechas por la Caja, esa cifra incluye las valoraciones desde que son atendidos en un Ebáis o clínica.

“A nosotros nos llegan casos de parejas que vienen a recibir información para analizarla, tienen sospechas de infertilidad y requieren fecundación in vitro. En algunos casos, a la luz de la información, deciden no continuar”, explicó Barrantes.

Durante este año, 610 parejas acudieron a la Unidad para obtener información sobre este tema.

Los protocolos de la CCSS para este procedimiento establecen que puede aplicarse en mujeres con diagnóstico de infertilidad de hasta 42 años con óvulos propios y en pacientes entre 42 y 50 años se ejecuta con óvulos donados.

Parejas del mismo sexo

Con la aprobación del matrimonio igualitario, en mayo anterior, las parejas del mismo sexo podrían optar por fecundación in vitro en la Caja Costarricense de Seguro Social.

Antes de eso, la técnica solo se aplicaba en parejas o mujeres solteras.

No obstante, desde mayo las parejas del mismo sexo adquirieron los mismos derechos y obligaciones que las parejas heterosexuales.