Suspende 80 procedimientos al día pues aún no inicia plan de contingencia

Por: Patricia Recio 5 agosto, 2014

El Hospital México solicitó a los centros médicos regionales remitir solo casos de máxima urgencia para la realización de cirugías.

Esta petición forma parte de las medidas aplicadas por las autoridades del México a raíz del cierre de sus 14 salas de operaciones, debido a problemas en el voltaje del sistema eléctrico.

La decisión ha reducido el número diario de intervenciones quirúrgicas de 90 que se hacían antes, a únicamente 10, pues solo se están atendiendo los casos de emergencia, indicó Douglas Montero, director del nosocomio.

Édgar Méndez, jefe del Servicio de Cirugía, explicó que reciben pacientes referidos de nueve centros regionales.

El problema es que, por razones de complejidad, hay muchos pacientes que deben permanecer internados hasta que se pueda realizar la cirugía. Por eso, algunos servicios están al tope.

El problema inició hace dos semanas tras detectarse que el voltaje en las salas era inferior al requerido por algunos equipos. | MEYLIN AGUILERA.
El problema inició hace dos semanas tras detectarse que el voltaje en las salas era inferior al requerido por algunos equipos. | MEYLIN AGUILERA.

“El número de pacientes hospitalizados se ha tratado de mantener, somos un hospital que da asistencia a hospitales como Monseñor Sanabria (Puntarenas) y el de Liberia”, resaltó Méndez.

De acuerdo con el funcionario, entre las intervenciones que han sido suspendidas están aquellas relacionadas a casos poco complicados, aunque estas las dejaron de programar desde hace dos semanas, cuando detectaron los fallos de bajo voltaje en las salas de operación, ya que esto podría afectar y dañas los equipos y los sistema eléctricos de seguridad.

Planes de contingencia. En este momento, las autoridades del México esperan el diagnóstico de su red de energía. Del resultado dependerán las acciones a seguir en los próximos días.

La evaluación técnica tiene un costo de $13.000 y se estima que estará lista esta misma semana.

Montero afirmó que cuando tengan el diagnóstico, podrán determinar el plan de contingencia a seguir para sacar el mayor número posible de operaciones pendientes.

Para eso definieron tres posibles opciones, que dependen de lo que indique el estudio.

“En el primer escenario contarían con cuatro salas de emergencias que existen dentro del hospital, dos salas más del Cenare (Centro Nacional de Rehabilitación) en tiempo ordinario y extraordinario, una sala del sétimo piso que se usaría en dos turnos, una sala de la clínica oftalmológica, dos salas que prestaría la Clínica Bíblica y el Hospital de Heredia habilitaría una sala más”, explicó el director.

En caso de que el diagnóstico indique que no se puede usar ninguna sala, se ampliarían los tiempos extraordinarios de Heredia y el Cenare y los cirujanos saldrían a otros centros para operar los pacientes más críticos que usualmente son referidos al Hospital México.

Si el análisis resultara completamente negativo, se coordinaría con otros hospitales grandes del área metropolitana para trasladar las cirugías más complejas.

Pedro Argüello, jefe de Ingeniería del México, dijo que tras la realización del diagnóstico, seguiría la etapa del diseño y elaboración del cartel para contratar la empresa que hará la reparación. Posteriormente, se sacaría la licitación para iniciar los trabajos.

Este proceso tardaría de tres a cuatro meses.

Según Montero, irían habilitando las salas conforme se realicen las obras y así reprogramarían las cirugías suspendidas.