Salud

‘Duré 4 horas haciendo fila, pero valió la pena’, dijo vecino de Cartago en campaña de vacunación

Bajo un fuerte sol, habitantes de Oreamuno asistieron este sábado a la jornada de vacunación masiva contra la covid-19 en el cantón

Víctor Hugo Fernández Martínez salió muy temprano de su casa en Cipreses de Oreamuno, Cartago, para ir a la campaña de vacunación contra la covid-19 que se llevó a cabo este sábado en su cantón.

Él tiene 57 años y padece de presión alta. Dice que se levantó a las 4:30 a. m. y que tuvo que hacer fila durante toda la mañana para recibir su primera dosis, la cual agradece profundamente.

“Llegué a las 7:30 a. m. aquí para hacer la fila y me vacunaron hace poco (minutos antes del mediodía). Duré cuatro horas haciendo fila, pero valió la pena porque ya me vacunaron.

“No me dolió y me siento bien hasta el momento. Me enteré por medio de las redes sociales y por eso asistí, porque considero que es muy importante, ya que entre más personas vacunadas hay menos enfermos”, aseguró.

El Área de Salud de Oreamuno-Pacayas y Tierra Blanca comunicó que este sábado realizaría una vacunación masiva contra la enfermedad en sus instalaciones, ubicadas camino al Alto de San Rafael de Oreamuno.

Ahí se vacunaron, sin cita previa, personas de 12 a 57 años con algún factor de riesgo, y también mayores de 58 años. La jornada se extendió de las 8 a. m. a las 4 p. m.

Varias personas expresaron su malestar, especialmente las primeras en llegar, porque la fila era de hasta un kilómetro. Sin embargo, con el paso de las horas, todo empezó a agilizarse.

Annette Navarro, de 45 años, y su hija María Jesús Gómez, de 19, tenían como factor de riesgo presión alta y asma, respectivamente, y esperaron más de una hora por sus vacunas.

“Todo ha sido muy ordenado, se está manteniendo la distancia y la verdad ha sido bastante rápido. Del Ebáis (Equipo Básico de Atención Integral en Salud) estuvieron anunciando que hoy (sábado) iban a vacunar y por eso fue que decidimos venir.

“Hace un mes, aproximadamente, nosotras y mi hijo mayor tuvimos covid, pero gracias a Dios no tuvieron que hospitalizarnos, aunque sí nos quedaron efectos secundarios, como la presión alta y la falta de aire”, comentó doña Annette.

Por su parte, Carlos Vega Pacheco llegó con su esposa, Kathya Solano Ulloa, y el hijo de ambos, Carlos, de 11 años. Solano ya había sido vacunada, pero su esposo e hijo todavía no.

“Tengo factores como sobrepeso y presión alta, y a mi esposa una amiga le contó de la campaña de vacunación y decidimos venir porque a los tres nos dio covid, pero a mi esposa fue la que le afectó un poco más y tres veces me la llevaron a poner oxígeno, fueron días fatales.

“Hoy (sábado) llegamos a las 10:30 a. m., pero vale la pena venir, aunque esté el sol tan pesado, porque a como está esto es mejor vacunarse, por salud. Esperamos que a Carlitos también lo puedan vacunar. Viene muy contento por eso, porque le hemos explicado lo importante que es”, relató el padre.

Al final, solo Vega pudo ser inmunizado, ya que a su hijo le hacía falta edad para vacunarse, porque los 12 años los cumple hasta diciembre.

Gente desde las 2 a. m.

La enfermera Tatiana Solano Gutiérrez, coordinadora de la vacunación en Oreamuno, indicó que este sábado asistieron vecinos de Tierra Blanca, Cot, San Pablo, Santa Rosa, Pacayas, Capellades, Cipreses y San Rafael.

Mencionó que esta campaña se inició desde marzo con citas, para llevar más control, pero que cuando llamaban a los habitantes muchos decían que ya se habían vacunado, por lo que decidieron cambiar la mecánica.

“Decidimos que la gente llegara a nosotros y no nosotros conseguir a la gente. En la entrada verificamos que cumplan con los requisitos del grupo tres o mayores de 58 años, que no se han podido localizar. Para hoy (sábado) tuvimos disponibles 564 vacunas.

“Algunas personas estaban un poco molestas por las filas que se hicieron, pero hay que llevar el control de todo lo que se debe verificar en el sistema, eso es lo que atrasa un poquito el proceso, pero ya dentro es muy rápido”, dijo Solano a La Nación.

La enfermera subrayó que realizaron perifoneo y anuncios en redes sociales para perdiles a las personas que se acercaran este sábado.

Afirmó que en el lugar hay varios doctores que están atendiendo a las personas ante cualquier eventualidad.

En total, 26 personas que laboran en este lugar asistieron este sábado y se contó con personal voluntario, que son vecinos del lugar, para ayudar como guías.

“Todo transcurrió con normalidad. Solo una señora dijo sentirse mareada porque dijo que llegó a hacer fila desde las 4 a. m. y estaba cansada, más por el fuerte sol, pero solo eso.

“Cuando yo entré, a las 6:30 a. m., comentaban que había gente desde las 2 a. m. haciendo fila, aunque la vacunación estaba prevista para las 8 a. m., porque había que preparar todo”, explicó la encargada.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.