23 julio, 2016

Fernando Gutiérrez

Cartago. La preocupación de esperar cinco años para que un urólogo lo atendiera terminó para don Amado Serrano, vecino de Cachí, Paraíso de Cartago.

Este peón de finca de 78 años acudió el jueves a la clínica Alfredo Volio, donde el médico especialista Jorge Porta Correa le dio tratamiento para ver cómo evoluciona un problema testicular y determinar , dentro de poco tiempo, si será necesaria una cirugía.

“Nos recibió con gran humanismo, salimos muy confortados

por su atención”, describió Wálter Serrano, sobrino de don Amado.

El agradecimiento es grande porque inicialmente a este adulto mayor le habían fijado la cita para el 12 de febrero de 2021, para cuando habría tenido 83 años y, posiblemente, un padecimiento mucho más grave.

Él, como muchos ciudadanos, quedó en lista de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Su situación económica, explicó el sobrino, impedían buscar atención en la medicina privada.

“Mi tío es de escasos recursos económicos, por lo que la única vía, que había para buscar curación

era por la Caja”, dijo.

Las circunstancias dieron un giro, luego de que la historia fue dada a conocer el miércoles 20 de julio en este medio.

Fue en esa publicación, en la cual la Krisia Díaz, directora del Hospital Max Peralta – al que está adscrita la clínica Alfredo Volio– explicó las complicaciones de la atención en Urología.

Según dijo, hasta hace dos meses tenían solo tres especialistas para una población de unos 500.000 habitantes. No obstante, añadió, con la incorporación de otro médico y otras medidas trataban de reducir los tiempos de espera y ampliar la capacidad instalada.

Díaz, sin embargo, abrió la posibilidad de evaluar el caso de don Amado, y pidió que un familiar hiciera llegar la referencia al centro médico cartaginés.

Aquella revisión dio frutos, pues a don Amado le abrieron el espacio para atenderlo de manera oportuna y no dentro de cinco años.

En la cita se consigna que el anciano se recibe como “recargo”, ya que está saturada la consulta en esta especialidad, porque hay pocos profesionales.

Según los últimos datos de la Unidad Técnica d e Listas de Espera (UTLE), de la Caja, a febrero, solo para cirugía había 153.000 personas aguardando, sin incluir exámenes y ultrasonidos.