Salud

Disfrute de las aguas termales pero sin sumergirse ante riesgo de adquirir ameba, advierte Salud

Análisis de UCR confirma presencia de ‘Naegleria fowleri’ en termales de Bagaces

Las personas pueden disfrutar de las aguas termales con una única advertencia: no se sumerja en ellas, a menos que se tape la nariz o use naricera, pues corre el riesgo de que una ameba ingrese por sus fosas nasales y le produzca una meningitis amebiana fulminante.

Análisis de laboratorio de la Universidad de Costa Rica (UCR) confirmaron la presencia de la ameba Naegleria fowleri en las nacientes de aguas termales de Bagaces, en Guanacaste, tras la muerte de un adolescente de 15 años, quien contrajo el parásito durante un paseo a uno de los sitios turísticos que hay en esa comunidad.

El Ministerio de Salud reiteró que la presencia de esa ameba es muy común en ese tipo de aguas, lo cual es frecuente aquí y en cualquier parte del mundo.

Las aguas termales son el ambiente natural de este parásito y aún no se ha establecido relación entre la concentración y el riesgo de infección.

“Por ello, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) no recomiendan el muestreo de presencia de ameba en aguas dulces templadas”, explicó Salud al aclarar que el muestreo se hizo como parte del trámite por la muerte del joven.

Vecino de Abangares, Guanacaste, el muchacho disfrutó de un paseo con un grupo de amigos, el miércoles 25 de diciembre, en un centro turístico de Guayabo de Bagaces.

El 27 de diciembre, aparecieron los primeros síntomas de lo que se diagnosticaría después como una meningitis amebiana primaria, confirmó el director de Vigilancia de la Salud, en el Ministerio de Salud, Rodrigo Marín Rodríguez, quien calificó la evolución del caso como “muy rápida”.

Usualmente, pasan hasta diez días para que se presenten las primeras manifestaciones de la infección, pero en este caso sucedió mucho antes del tiempo promedio.

Este parásito es muy común en aguas dulces templadas de lagos, ríos y termales, con temperaturas superiores a los 26 grados Celsius.

Aunque al paciente se le suministraron antifúngicos (medicamentos para atacar infección por hongos) y antiparasitarios, como parte del arsenal terapéutico para luchar contra la infección, no fue posible salvarle la vida.

Ángela Ávalos

Ángela Ávalos

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud.