Ángela Ávalos. 9 enero
El tomógrafo del Hospital México superó su vida útil hace años. Cuando funciona, que ahora es un estado de excepción, trabaja las 24 horas los siete días de la semana. Con esa intensidad, ya no da abasto. En diciembre se le quemó el tubo de rayos X. Foto: Alonso Tenorio
El tomógrafo del Hospital México superó su vida útil hace años. Cuando funciona, que ahora es un estado de excepción, trabaja las 24 horas los siete días de la semana. Con esa intensidad, ya no da abasto. En diciembre se le quemó el tubo de rayos X. Foto: Alonso Tenorio

Los frecuentes daños que sacaron de operación dos tomógrafos obligan a los hospitales México y Calderón Guardia a enviar a quienes necesitan ese tipo de estudios a Heredia, Alajuela y Cartago.

Ahí se están refiriendo los pacientes de Emergencias, a aquellos que están internados y a los enfermos oncológicos, clasificados como prioritarios.

Todos son vistos fuera de horario ordinario para no alterar la programación del San Vicente de Paúl (Heredia), el San Rafael (Alajuela) o el Max Peralta (Cartago), es decir, los pacientes de hospitales josefinos reciben atención entre las 10 p. m. y las 6 a. m., confirmó el gerente general de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Roberto Cervantes.

“Somos una red; la Caja es una”, dijo Cervantes para justificar el apoyo de otros centros médicos.

El México envía entre 25 y 30 pacientes diarios al San Vicente de Paúl, en Heredia, y entre 3 y 5 casos especiales al San Juan de Dios, en horario nocturno, que es otro centro médico que presta colaboración para atender la nueva crisis para realizar la tomografía axial computarizada (tac).

El resto de personas con estudios programados pasan a la lista de espera mientras se arreglan los equipos.

El tomógrafo del México estaría funcionando nuevamente en unos 20 días, pues a mediados de diciembre se dañó el tubo de rayos X, uno de sus componentes principales.

La compra de ese dispositivo tomará su tiempo porque debe ser traído del extranjero; se calcula que costará $150.000, estimó Jorge Granados, gerente interino de Infraestructura y Tecnología, en la Caja.

Hasta el lunes pasado, la lista de espera del México llegaba a los 700 pacientes, acumulados desde mediados diciembre, cuando el equipo falló, informó el jefe de Radiología de ese hospital, Carlos Quirós.

El del Calderón Guardia, que dejó de trabajar el fin de semana, estaría listo para volver a arrancar el viernes próximo, informó la oficina de prensa de ese centro de salud. Ahí se realizan alrededor de 35 estudios diarios.

Las autoridades de este centro consideran “mínimo” el impacto por estos días sin dar servicio.

Mal crónico

Los tomógrafos de los tres hospitales josefinos ya sobrepasaron con creces su vida útil, que ronda los ocho años.

Cada uno de ellos ha trabajado más de una década las 24 horas del día, los 365 días del año, realizando estudios a pacientes de diferentes órganos del cuerpo.

Estos estudios son básicos para diagnosticar enfermedades y definir tratamientos.

Desde el 2016, el funcionamiento ha sido intermitente.

Así, cuando no es el tomógrafo del México, es el del San Juan de Dios, o el del Calderón, o incluso los tres juntos, los que dejan de operar por alguna falla.

Casi tres años atrás, los tres hospitales se quedaron sin tomógrafo simultáneamente y generaron una crisis que motivó la intervención de la Defensoría de los Habitantes, que solicitó a la Caja acelerar el proceso de compra y reposición de esos aparatos.

La coordinadora del área de Calidad de Vida de la Defensoría, Tatiana Mora Rodríguez, confirmó que siguen pendientes del proceso.

“Esta situación es imprevista, el tomógrafo (del México) ya venía fallando desde diciembre. Se nos ha informado que hay una compra en proceso de dos tac para ese hospital, como parte de una licitación nacional para otros centros, que también incluye infraestructura”, dijo Mora.

El gerente interino de Infraestructura, Jorge Granados, confirmó que la compra de tomógrafos para los hospitales México (dos equipos), San Juan (dos) y Calderón Guardia (uno, que se suma al que tendrá la nueva torre este), avanza con el propósito de tener adjudicada la adquisición en abril próximo.

El Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, es uno de los centros regionales a los que la CCSS compró un tac y construyó un búnker para dar ese servicio. En la foto, Mauricio Madrigal (sentado) y José Acón analizan unas imágenes de un paciente obtenidas del nuevo tomógrafo del hospital. Foto: Albert Marín.
El Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, es uno de los centros regionales a los que la CCSS compró un tac y construyó un búnker para dar ese servicio. En la foto, Mauricio Madrigal (sentado) y José Acón analizan unas imágenes de un paciente obtenidas del nuevo tomógrafo del hospital. Foto: Albert Marín.

Se trata de una inversión superior a los $10 millones porque implica también adaptaciones en la infraestructura.

En el caso del México, a los dos nuevos tomógrafos se les construirá un edificio especial.

Se espera que los equipos estén instalados y en servicio a mediados o finales del 2020, informó Granados.

Mientras tanto, los hospitales regionales entrarán a dar apoyo a los nacionales, pues la CCSS invirtió alrededor de $7 millones en la compra de tomógrafos para dotar a hospitales como el de Pérez Zeledón, Liberia, Alajuela, Limón y Puntarenas.

Los equipos viejos se seguirán utilizando, pues hasta ahora los fallos sufridos no representan ninguna amenaza a la calidad de los estudios.