Ángela Ávalos.   27 noviembre, 2018

La Contraloría General de la República (CGR) autorizó al Hospital México a realizar una contratación directa para alquilar quirófanos en centros médicos privados mientras se resuelve la construcción de sus propias salas de cirugía.

El monto de esa contratación supera los ¢1.684 millones, según consta en el oficio número 16889 (DCA-4116), del 23 de noviembre. El alquiler se autorizó por el plazo máximo de un año.

Al menos, cinco centros privados alquilarían sus salas de operaciones al México. Estos son los hospitales Metropolitano de San José, CIMA, Clínica Católica, Clínica Bíblica y el hospital de la Universidad de Iberoamérica (Unibe).

Para autorizar el procedimiento de contratación directa abierto concursado, la Contraloría tomó en consideración la crisis de quirófanos que sufre el Hospital México desde hace más de cuatro años, cuando sus salas de operaciones dejaron de funcionar por fallos en el sistema eléctrico.

Desde entonces, trabaja con ocho de las 15 salas de cirugía.

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La solicitud de autorización fue enviada desde el 18 de octubre, pero la Contraloría tuvo que solicitar información adicional en cinco ocasiones antes de dar su permiso.

“Se estimó que se estaba frente a una situación que amerita acudir a una procedimiento de excepción a efectos de contar con una solución a la mayor brevedad posible que permita comenzar a reducir dicha lista de espera con el fin de garantizar el derecho a la salud con la que cuentan dichos pacientes”, indicó el ente contralor.

Este es un diseño preliminar de la futura torre con 21 quirófanos que la CCSS está en proceso de construir para el Hospital México. La obra no estará lista antes del 2020, de ahí la necesidad de recurrir a medidas temporales como el alquiler de salas en centros privados. Foto: CCSS

La contratación se hará bajo la modalidad de “consumo según demanda”, aclaró la Contraloría.

El director médico del México, Douglas Montero Chacón, será el responsable de vigilar por el cumplimiento de las 20 condiciones que puso la Contraloría para permitir esta contratación, entre ellos, asegurar el contenido presupuestario suficiente y disponible para hacer frente al alquiler.

En julio anterior, las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) dieron a conocer su interés en alquilar quirófanos en centros privados.

Se trata de una medida temporal, mientras la institución finaliza los cinco quirófanos temporales que quedaron inconclusos tras finalizar el contrato por presuntos atrasos de la empresa constructora responsable de la obra.

Este alquiler pretende aliviar la presión de la demanda del hospital responsable de la mayor red de servicios de la Caja, mientras la institución construye una torre de ¢25.530 millones, con 21 quirófanos y una moderna unidad de cuidados intensivos.

Esta obra no podrá estar lista y funcionando antes del 2020.