Ángela Ávalos. Hace 2 días
La hemofilia es una enfermedad hereditaria que produce fallos en la coagulación de la sangre. Foto: Albert Marín
La hemofilia es una enfermedad hereditaria que produce fallos en la coagulación de la sangre. Foto: Albert Marín

Ningún responsable ha sido identificado hasta ahora por la fuga de datos de enfermos del Hospital México hacia una farmacéutica privada para el ensayo de un nuevo medicamento con hemofílicos.

Han pasado un año y cuatro meses desde que se dio la orden de apertura de un procedimiento administrativo y disciplinario, sin que el Centro para la Instrucción de Procedimientos Administrativos (CIPA) de la CCSS haya señalado responsables.

Tampoco se conocen avances de la investigación del llamado caso Feiba, que es el nombre del fármaco que compra la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para un grupo reducido de esos enfermos.

La salida de datos de pacientes hemofílicos que siguen tratamiento en el México hacia una empresa privada le ocasionó a la Caja pérdidas superiores a los $2,2 millones en un año, según publicó este diario en julio del 2018.

Sin embargo, ni las autoridades de la institución ni las del centro médico se han querido referir al asunto. Aseguran que mientras el caso esté en el CIPA no pueden pronunciarse. Desconocen cuánto tardará la pesquisa.

“Dada la naturaleza de los procedimientos administrativos disciplinarios, el respeto al derecho de defensa y el debido proceso, no es posible estimar una fecha concreta, pero como en todos los casos se realizan las acciones pertinentes encaminadas a su culminación”, respondió por su parte el CIPA ante consulta de La Nación.

Cantidad de producto adquirido
Cantidad de producto adquirido

El Feiba es un factor de coagulación antiinhibidor (facilita la coagulación sanguínea). Es considerado por la CCSS uno de los medicamentos más caros entre los que compra anualmente.

Se utiliza en personas con hemofilia, una enfermedad hereditaria que produce fallos en la coagulación de la sangre en quienes la padecen. En el mundo, una de cada 10.000 personas la sufre.

Actualmente, la CCSS da tratamiento a 219 pacientes hemofílicos. Hay un grupo de 19 con inhibidores de alta respuesta o anticuerpos capaces de interferir en la coagulación cuando alguien tiene un sangrado.

Su manejo es todo un reto, manifestó la médica Marjorie Arias Jiménez, encargada del grupo de hemofílicos en la dirección de Farmacoepidemiología de la Caja.

Según informó la institución en el 2018 ante consulta de este diario, seis pacientes del grupo dejaron de usar Feiba para participar en un ensayo clínico con otro producto que está a prueba.

Esa información nunca llegó a los responsables de la adquisición de los fármacos, a pesar de que dos de los investigadores que participan en el ensayo clínico son funcionarios del Hospital México, donde se trataba a esos enfermos.

Aunque son pocos, los seis pacientes consumían el 80% del producto.

El factor Feiba se incluyó en la Lista Oficial de Medicamentos (LOM) desde el año 2011 con la idea de distribuir recursos y disminuir el consumo del Factor VII que ya se tenía en la institución.

Caso Feiba CCSS
Caso Feiba CCSS

En los registros de las sesiones de Junta Directiva de la CCSS del 18, 25 y 29 de enero del 2018, quedó consignado el intenso debate cuando las gerencias Médica y de Logística revelaron la situación.

Según esas actas, la mayoría de pacientes que recibían Feiba migraron hacia una empresa privada –cuyo nombre no se menciona– que les ofreció probar un nuevo fármaco para controlar su enfermedad.

Ese traslado provocó una caída en el consumo del producto de la CCSS –que ya había sido adquirido previamente–, al punto de registrar disminuciones de un 75% (en el caso del Feiba) y un 90% en otro fármaco, conocido como Factor VII recombinante, entre el 2016 y 2017.

¿Qué pasó más de un año después?

Marjorie Obando, directora de Farmacoepidemiología de la CCSS, reiteró que esa dependencia no tiene participación en la investigación que sigue el CIPA.

“La Dirección es ajena al proceso administrativo que se está llevando en la administración. No tenemos seguimiento de esto, estamos a la expectativa, pero no tenemos ningún vínculo con el procedimiento”, aclaró Obando.

Más de un año después, todos los pacientes siguen el control dentro de la CCSS, incluidos quienes pasaron al estudio privado.

Sin embargo, estos últimos consumen el medicamento que les dio la empresa farmacéutica, según lo establece la Ley Reguladora de Investigación Biomédica.

La Dirección de Farmacoepidemiología evitó dar información sobre el medicamento y las características del estudio, por tratarse de un ensayo privado.

Falla en la coagulación
Falla en la coagulación