Ángela Ávalos. 5 agosto
En el 2008 y producto de una contracción de la economía mundial, la CCSS también tuvo que frenar inversiones. Foto: Rafael Pacheco
En el 2008 y producto de una contracción de la economía mundial, la CCSS también tuvo que frenar inversiones. Foto: Rafael Pacheco

Todas las gerencias de la CCSS están obligadas a activar planes para reducir el gasto y eliminar inversiones que no sean indispensables para los servicios de salud, entre ellas, el pago de consultorías y el gasto en alquileres.

La Gerencia General ordenó a las unidades ejecutoras de presupuestos, evitar nuevos procesos de contratación y comprar servicios o insumos que no estén directamente relacionados con el adecuado funcionamiento de la atención en salud en hospitales, clínicas y Ebáis.

Esta instrucción, firmada por el gerente Roberto Cervantes Barrantes, coincide con la emergencia nacional por la pandemia de covid-19.

Ya la CCSS había informado sobre las repercusiones de la crisis económica generada por esta pandemia en los dos seguros bajo su responsabilidad: el seguro de Salud, responsable de la atención de los riesgos de enfermedad y maternidad; y el de pensiones, a cargo de los riesgos de invalidez, vejez y muerte.

Solo en pensiones, está proyectado un hueco financiero de al menos ¢417.000 millones, y en Salud, de hasta ¢300.000 millones, en un periodo de seis meses.

“Nos socaremos la faja como lo están haciendo las familias y las empresas del país y les prometemos que allí estaremos en la primera línea de atención de la pandemia en todo momento para darles la oportunidad de salud que merecen”. Roberto Cervantes, gerente general, CCSS.

En un comunicado de prensa institucional, Roberto Cervantes asegura que, debido al ahorro realizado antes, se han podido cubrir situaciones inesperadas para atender la pandemia.

“Debemos profundizar las medidas de austeridad para operar sobre lo indispensable y garantizar el acceso de la salud de la población”, acotó.

Cervantes recuerda que la CCSS ha enfrentado varias crisis, la última de ellas en el 2008 producto de una contracción a nivel mundial.

“Nos socaremos la faja como lo están haciendo las familias y las empresas del país y les prometemos que allí estaremos en la primera línea de atención de la pandemia en todo momento para darles la oportunidad de salud que merecen”, dijo.

Actualmente, los servicios de salud enfrentan una situación de “estrés” por la presión en el crecimiento de la demanda de atención de enfermos con covid-19.

El Ministerio de Salud reportó para este miércoles 5 de agosto, 388 personas internadas por esa causa, un centenar de ellas en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El número total de infectados por covid-19,desde el 6 marzo, alcanzó los 20.417.