Patricia Recio. 24 abril
Hannia Hernández Brenes fue una de las primeras pacientes del Calderón Guardia en recibir un hígado. Este miércoles celebró los 10 años de esa intervención.
Hannia Hernández Brenes fue una de las primeras pacientes del Calderón Guardia en recibir un hígado. Este miércoles celebró los 10 años de esa intervención.

Reducir la espera por un trasplante de hígado de un año a menos de cuatro meses es la meta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Con ese objetivo es que a partir de diciembre empezaría a realizar estas intevenciones con donadores vivos en pacientes adultos, es decir, ya no depender de donador cadavérico.

Este miércoles, la institución anunció que dos equipos multidisciplinarios de especialistas se capacitarán durante los próximos meses en Corea del Sur en este tipo de procedimientos.

Mediante esta técnica una persona sana podría donarle una parte de su hígado a otra enferma, pues el órgano puede regenerarse.

Este tipo de técnica ya es utilizada en el país, pero únicamente de adultos a niños.

Según los especialistas, es más seguro que un adulto le done a un niño una pequeña fracción de su hígado sin riesgo de que haya insufiencia. Entre adultos es más riesgoso.

Para Taciano Lemos, director del Hospital Calderón Guardia, este plan es un “paso gigantesco” .

Según dijo, los dos grupos de expertos permanecerán en Corea del Sur por dos meses y luego un equipo de especialistas de la nación asiática acompañarán a los ticos aquí, durante el arranque del plan, previsto para diciembre de este año.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, explicó que se eligió Corea del Sur por ser el país donde más se ha avanzado en este tipo de intervenciones. De lograr esta técnica, Costa Rica se colocaría a la vanguardia en Latinoamérica.

Este miércoles durante la celebración del décimo aniversario del reinicio del programa de trasplante hepático, Lemos informó de que se han realizado 50 procedimientos en ese centro médico, con una sobrevida de 87% en los primeros cinco años tras recibir el nuevo órgano.

De acuerdo con los datos de la CCSS, el año pasado hubo 38 donantes efectivos con muerte encefálica, lo cual representa un récord histórico de 7,6 donantes por cada millón.

La meta es incrementar la tasa a 10 por millón. En lo que va del 2019, ya se han registrado 20 donantes.

Macaya detalló que el año pasado se realizaron25 trasplantes hepáticos, de los cuales 12 se hicieron en el Calderón Guardia, nueve en el Hospital México y cuatro en el Hospital Nacional de Niños.

Otra técnica

El coordinador del área de trasplante intraabdominal del Calderón Guardia, Mario Sánchez, anunció que también están por implementar un programa que utilizaría órganos de donante con corazón parado.

“El donador cadavérico tiene el corazón latiendo, está perfundiendo artificialmente, pero hay otro sector de órganos que es en corazón parado y podemos mediante diferentes técnicas, mantenerlo (el hígado), perfundirlo (para que le siga llegando sangre), tomar el consentimiento de los familiares y poder hacerlo”, explicó el especialista.

El médico recordó que hay muchas causas por las que una persona puede presentar cirrosis y requerir un trasplante hepático, entre estas el consumo del alcohol, virus, obesidad y enfermedades genéticas.

Según dijo, en ese hospital hay entre 10 y 20 enfermos que aguardan por un hígado. No obstante, para Sánchez no se puede hablar de lista de espera, porque depende de la tasa de donación.

“Uno cambia su perspectiva de vida, cambia su escala de valores de lo que es importante y aprecia cada vez más las cosas”, dijo Rodolfo Vega, uno de los primeros asegurados en recibir un trasplante.

Según dice, fue una “resurrección”.

Por su parte, Hannia Hernández quien también cumplió 10 años de haber recibido el nuevo órgano hizo un llamado a las personas para que donen sus órganos y aseguró que para ella esa intervención representó un “cambio radical”, pues pasó de estar en cama a volver a ser una persona productiva.